sábado, 16 de enero de 2016

Elvira Lindo

Elvira Lindo (Cádiz, 1962) estudió periodismo hasta 1987, cuando comenzó a trabajar para Radio Nacional de España como locutora. Al poco tiempo empezó a redactar guiones, tarea que repitió en la SER y en varios programas de televisión. Es en estos guiones donde surgió el personaje de Manolito Gafotas, que desde la publicación del primer libro de la serie en 1994 goza de un éxito enorme.
Elvira Lindo ha publicado, también para el público infantil, cinco libros protagonizados por Olivia y `Amigos del alma` (2000), así como las novelas para adultos `El otro barrio` (1998) y `Algo más inesperado que la muerte` (2003), la obra de teatro `La ley de la selva` (1996), y sus crónicas de `El País` en `Tinto de verano` (2001), `El mundo es un pañuelo` (2001) y `Otro verano contigo` (2002). También ha escrito numerosos guiones cinematográficos.
Ganadora del Premio Nacional de Literatura Juvenil en 1998, colabora habitualmente en el diario `El País`

Tinto de verano
Este libro es la irónica crónica de un agosto de tintos de verano, escrita con frescura y humor, muchísimo humor
Elvira Lindo decide jugar con fuego y simular que habla sobre sí misma, sobre su santo -entregado a reflexiones intelectuales de gran altura- y sobre la vida cotidiana en un pequeño pueblo de veraneo. Y lo hace con tal agilidad literaria y tanta verosimilitud que muchos lectores creerán real lo que no es sino producto de la imaginación.
Pero más allá del equívoco deliberado, de la sonrisa cómplice que provoca la lectura de estas páginas, al final descubrimos que el verdadero tema de este libro, es sencillamente, la felicidad.

Tinto de verano 2. El mundo es un pañuelo
La peculiar familia formada por la que simula ser Elvira Lindo, su `santo` y sus hijos adolescentes vive en estas páginas un nuevo verano de rutinas matinales, sopores vespertinos y calma chicha nocturna amenizada por el canto de los grillos. La vida en el pueblo al que se retira este dispar grupo humano transcurre con una placidez que, paradójicamente, provoca una intensa inquietud en la protagonista de los irónicos soliloquios que componen esta obra.

Tinto de verano 3. Otro verano contigo
El mismo pueblo de todos los veranos, los mismos protagonistas, a los que se suma en esta entrega el singular Omar... Y el mismo humor, tan agudo, desgarrado e irreverente como en los dos volúmenes anteriores de esta serie publicada por el diario El País. Elvira Lindo, nos está descubriendo una nueva forma de narrar lo cotidiano, lo en apariencia intrascendente, y que con su personalísimo estilo sabe como nadie ironizar acerca de las vanidades de nuestra sociedad.

Una palabra tuya
Rosario y Milagros son barrenderas y se conocen desde niñas. Tan vulnerable en apariencia como firme pese a sus contradicciones, Rosario relata los años transcurridos junto a esa fuerza de la naturaleza que es Milagros, años de tropiezos, ilusión, miedo y realidades que han dado forma al temor de no merecer ser felices.
Una palabra tuya es el retrato de dos mujeres, de dos trayectorias vitales, una hacia la nada más cruel desde una vida triste y la otra hacia un futuro expectante desde una vida redimida, y en medio, la piedad y el perdón.

Lo que me queda por vivir
Antonia tiene veintiséis años cuando se ve sola con un niño de cuatro en el cambiante Madrid de los ochenta. La suya es la historia de un viaje interior, el de una mujer que se enfrenta a la juventud y a la maternidad mientras intenta hacerse un lugar en la vida, en una ciudad y en una época de tiempo acelerado, más propicio a la confusión que a la certeza, sobre todo para alguien que ha tenido una experiencia demasiado temprana de la pérdida y de la soledad.
Lo que me queda por vivir es la crónica de un aprendizaje: cómo se logra a duras penas sobreponerse a la deslealtad, cómo el desvalimiento y la ternura de un hijo alivian la fragilidad de quien ha de hacerse fuerte para protegerlo. Lo que me queda por vivir tiene la fuerza de las novelas que retratan un tiempo al contar unas vidas singulares, hechas por igual de desamparo e inocencia. La escritura de Elvira Lindo alcanza aquí una belleza sobrecogedora, yendo derecha al nervio de las cosas, al corazón de esas verdades sobre la experiencia que sólo puede contar la ficción.

El otro barrio
Ramón Fortuna es un adolescente de quince años que no llegó a conocer a su padre, pero que ha crecido sobreprotegido por cuatro mujeres: su madre de verdad y las postizas. Al verse envuelto en unos brutales acontecimientos, descubre que todo lo que le habí­an contado sobre su vida era mentira. En vez de tratar de demostrar su inocencia, su nuevo objetivo en la vida va a ser librarse de la red de engaños que no le deja ver quién es en realidad.

Lugares que no quiero compartir con nadie
Elvira Lindo recorre en estas páginas aquellos lugares de Nueva York que tienen algo especial, escenarios que evocan situaciones personales o que pertenecen a nuestro imaginario colectivo a través del cine o de la literatura. A partir de una conversación con un desconocido en el barrio de Queens, a quien la escritora ha de explicar quién es, Elvira Lindo se retrata a sí misma a medida que descubre rincones de Nueva York. Al hacerlo, nos revela la esencia de algunos lugares que existen todavía en la gran manzana y otros que permanecen en el corazón.
«Este libro es una trampa a mí misma: hablo de lugares que no me gustaría compartir con nadie porque forman parte de mi vida cotidiana. No es una guía turística..., pero ya se sabe: igual que el chismoso no puede evitar contar un secreto, el narrador cae siempre en el vicio de escribir lo que vive.»

Don de gentes
Elvira Lindo sobrevuela de un lado a otro el Atlántico, va de Los Soprano a Mujercitas, de Serrat a Paul Auster, de los nuevos tertulianos a João Gilberto... Los artículos de Elvira Lindo tienen registros muy diferentes pero un punto en común: la capacidad de condensar una mirada múltiple sobre la realidad. La serie «Don de gentes», publicada en El País, es la manera de Elvira Lindo de sintetizar lo que observan sus grandes ojos. Guiada por la ansiedad poética de verlo todo al mismo tiempo, es capaz de descubrir, a veces de forma intuitiva o instantánea, lo que esconden las miradas de los otros. En estos artículos hay un estado de ánimo permanente y fijo, el de una mujer que se enfrenta a la vida sin abandonar ninguna de sus edades. Su Don de gentes es, en cierto modo, el espejo en el que está el carnaval del mundo tal como lo ve; en alguna esquina, como en el más famoso cuadro de Velázquez, está también ella reflejada. Leerla es verla mirar. Juan Cruz Ruiz

Algo más inesperado que la muerte
¿Y si lo supiese todo el mundo, menos tú? Eulalia tiene muy claro lo que quiere. Está casada con un escritor consagrado que tiene treinta años más que ella. Ambos forman parte de ese hilo de personas del que, si uno tirara, sacaría una por una a todas las celebridades de este mundo. A través de la protagonista, y a partir de una llamada telefónica de consecuencias imprevisibles, conoceremos la galaxia, no siempre nítida, que rodea a la gloria literaria: de las ambiciones y frustraciones de quienes necesitan ser admirados a las peripecias de los que buscan compartir su fama. Un mundo en el que, como en todos, lo más importante es sobrevivir. Y el sexo no es la peor arma para conseguirlo. Los años en que este país cambió su aspecto de manera radical son el contexto en el que todos, tanto los personajes principales como aquellos con los que se entrelazan sus vidas, van a encontrar alguna inquietante sorpresa. Narrada con ironía y una lucidez capaces de deshacer cualquier lugar común

Último invierno en Nueva York.
Una mirada literaria y artística sobre una ciudad inimitable, Nueva York.
«Por primera vez en mi vida me puse a la tarea de es­cribir un diario. Quería dejar por escrito el día a día de un invierno en Nueva York, que tenía la particu­laridad de ser el último. Un invierno que se compor­tó como debía, salvajemente, con un frío que mordía a los paseantes en las esquinas y convertía cualquier paseo en una aventura, a menudo desoladora. Fueron días de frío y noches de insomnio creativo. Pero no sólo con palabras quería contarlo sino valiéndome de algunas de aquellas fotos que fui tomando durante los dos últimos años, con una constancia de cazadora so­litaria, de paseante alerta», Elvira Lindo Un libro ilustrado con fotografías de la propia autora que evocan la atracción y también la crudeza de una ciudad mítica. Un libro lúcidamente inspirado por noches de insomnio creativo. E. L.

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