jueves, 24 de septiembre de 2015

Jornada Día de la Alfabetización - EDAIC 2015

Jornada Día de la Alfabetización - EDAIC 2015

Cumplimos 10 años!!!!!!! carta a todos los docentes que son parte de esta historia!!!

Océano mar
Hace muchos años, en medio de algún océano, una fragata de la marina francesa naufragó. 147 hombres intentaron salvarse subiendo a una enorme balsa y confiándose al mar. Un horror que duró días y días. Un formidable escenario en el que se mostraron la peor de las crueldades y la más dulce de las piedades.
Hace muchos años, a orillas de algún océano, llegó un hombre. Lo había llevado hasta allí una promesa. La posada donde se paró se llamaba Almayer. Siete habitaciones. Extraños niños, un pintor, una mujer bellísima, un profesor con un extraño nombre, un hombre misterioso, una muchacha que no quería morir, un cura cómico. Todos estaban allí buscando algo, en equilibrio sobre el océano.
Hace muchos años, estos y otros destinos encontraron el mar y volvieron marcados. Este libro explica el porqué, y escuchándoles se oye la voz del mar.

EDAIC 2015 - Pajaritos en el cuello: Conferencia Martin Broide 

Hojas de Ruta y Poesías de la mesas - Encuentro: "Pajaritos en el Cuello" - EDAIC 2015 

Tiñakuá. Palabras que van
Tiñakuá es una palabra guaraní. Quiere decir “aroma”, y es una palabra particular, ya que, al menos para algunas personas, se dice acompañada por un gesto: el de la mano saliendo desde el rostro hacia el aire, abriéndose. Se dice así, porque “el aroma va”.
Los olores guardan recuerdos y sensaciones reconcentradas. Habitan en ellos fragmentos de vida intensa, que se despierta cuando ellos empiezan a andar por el aire

Las cosas sencillas y profundas

La poesía es un respirar
en paz
para que los demás
respiren,
un poema
es un pan fresco
                   Jorge Teillier

Sin que la esperemos, sin que sepamos que es ella, la encontramos viva y despierta en nuestros caminos del día y de la noche. Así enumera Graciela Montes: “Contemplar el sol entrando por la ventana, tender una mesa con algún esmero, tejer una manta eligiendo con fruición los colores, bailar, seguir el vuelo de los pájaros con la mirada, evocar viejas escenas y sonreírse en secreto, pasearse entre los árboles o por las calles de la ciudad, resolver acertijos, pulir con cuidado un trozo de madera porque sí, para descubrir su lisura, escuchar el relato de un cuento o el sonar de las chicharras en verano, mirar un cuadro, un paisaje, el dibujo fugaz de una vuelta de caleidoscopio, cantar una canción, reconstruir un poema en la memoria, deformar por gusto una palabra, sacar una foto, volver a ver una película que recordamos con añoranza, juntar un ramo de flores, buscarle los sonidos a una cuerda de guitarra o preparar un guiso con deleite.”
De esas cosas sencillas y profundas se trata esta mesa.

Palabras flotantes
Los mares llevan y traen mensajes desde antiguos tiempos. Barcos hundidos, náufragos perdidos, capitanes solitarios mezclan sus historias y sus sentires con amantes separados por un océano, hermanos cuyo destino fue habitar continentes lejanos, soñadores de tierra adentro que han puesto sus deseos y esperanzas en la línea en la que el agua se une en el horizonte y tarde tras tarde, mientras van naciendo las estrellas, miran en lontananza imaginando la vida que deparan las tierras lejanas.
Con los años, las palabras se han ido perdiendo, mezclando, deshaciendo y rearmando. Las voces, los suspiros, los cantos, son llevados y traídos por las corrientes y las olas. En sus periplos, han formado otras lenguas, otros decires.
Estas botellas, navegantes de los mares incógnitos, guardan, flotando, algunas de esas palabras

Siete palabras
Cuenta la leyenda que del choque de dos palabras surgen combinaciones extrañas tales como sacacorcho | sabelotodo | aguafiestas | mapamundi | boquiabierto | espantapájaros | bienvenida.
Cuenta la leyenda que del encuentro de siete palabras nacen combinaciones de extraña belleza.

Hacer pie en un verso
Hacer pie def. Dícese de la sensación de seguridad que provee un suelo aun sin verlo, ni tocarlo, simplemente con sentirlo. Sensación que permite sumergirse con mayor soltura y fluidez

Palabras semilla
Desde tiempos antiguos, las personas han hecho cosas con las palabras.
Agradecimientos, pedidos, bendiciones, plegarias, bienvenidas y despedidas, entre muchas otras, hacen a la vida más rica, más humana.
Sobre todo cuando están compuestas de palabras queridas, sentidas y un poco mágicas, de esas que nos parecen ponernos en contacto con nuestras raíces o con el mundo del origen de las cosas y los seres.
Desde su origen, la poesía estuvo vinculada a este acto de decir. De decir de una manera distinta a la cotidiana, un decir que tiene un poder.
Diana Bellessi escribió:
“Decir es un acto potente. Crea o destruye mundos. Hace crecer la semilla, hace llover, trae o aleja al mundo, a los vientos. Decir es un acto potente. Trae a la vida y abre la senda al país de los muertos.
Cuando la palabra es verdadera, cuando ha sido fortalecida en el interior de nuestro corazón, cuando ha crecido en el silencio.”
Esta mesa es una invitación a ese decir.

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