sábado, 29 de noviembre de 2014

Mitomanías argentinas

Mitomanías de la educación argentina. Crítica de las frases hechas, las medias verdades y las soluciones mágicas - Emilio Tenti Fanfani / Alejandro Grimson

Se sabe que en cada argentino se esconden un director técnico de fútbol y también un “experto” en educación, capaz de diagnosticar los grandes problemas de la escuela y prescribir recetas mágicas para solucionarlos. Todos nos sentimos autorizados a hablar de la educación, porque fuimos a la escuela o porque volvimos a ella como docentes o como padres. El problema no es que opinemos, sino que esas opiniones se conviertan en estereotipos, que en un extremo consideran a la educación como la culpable de todos los desastres nacionales y, en el otro, como la única institución sagrada que nos queda.
“A la escuela pública de antes asistían todos, desde el hijo del obrero hasta el hijo del médico”, “Antes la educación era de mejor calidad, y además había orden y disciplina”, “Hay que adecuar la escuela a las demandas del mercado”, “El maestro perdió autoridad”, “La educación mejoraría automáticamente si se invirtiera más”, “La culpa la tienen los sindicatos”, “La política no debe entrar en la escuela”… Todos alguna vez oímos, pronunciamos y hasta defendimos ideas como estas. Y no es raro, porque son comunes en los medios de comunicación, en las salas de profesores, en la sobremesa del domingo o en las charlas de café. Son nuestra mitolandia educativa.
Con reconocidas trayectorias en los campos de la educación y las ciencias sociales, Alejandro Grimson y Emilio Tenti Fanfani revisan cada una de esas creencias, no para levantar un dedo acusador o para demostrar que son enteramente falsas, sino para analizarlas y contrastarlas con datos y argumentos. Si se han convertido en arraigados lugares comunes, es porque tienen su parte de razón y tocan un nervio de la sociedad. Lo malo es que, con su pretensión de verdad absoluta, se han vuelto auténticas mitomanías que nos impiden pensar. Por eso, antes que ignorarlas, hay que ponerlas en cuestión para construir, sin prejuicios, la educación que merece una sociedad que aspira a ser democrática e igualitaria.

Índice
Agradecimientos
Introducción

1. Mitos de la decadencia educativa
Todo tiempo pasado fue mejor. Si recuperamos la escuela de hace cien años, la Argentina será una potencia. Las pruebas PISA muestran que toda la educación está mal,. La educación pública igualaba. A la escuela pública de antes asistían todos, ricos y pobres. La escuela del pasado incluía a todos y había menos deserción escolar. La educación de antes era de mayor calidad. Antes había orden y disciplina.

2. Mitos sobre los alumnos
A los alumnos de hoy no les interesa nada. Los pobres no pueden aprender. La culpa de todo la tiene la familia. Los padres de hoy no colaboran con la escuela

3. Mitos sobre los docentes
Lo que falta es vocación. El docente Superman. Hay que profesionalizar a los
docentes. Los docentes se están proletarizando,. La docencia es una ocupación cada vez menos prestigiosa en la sociedad. La docencia es un oficio para mujeres. Los maestros trabajan poco y tienen muchas vacaciones. Hay que tomarles examen a los maestros. Sólo las empleadas domésticas y los pobres quieren ser docentes. A los docentes hay que pagarles por rendimiento. La culpa la tienen los sindicatos.

4. Mitos sobre lo que la escuela debe enseñar
A la hora de decidir sobre los contenidos escolares, todo es relativo. Las culturas populares son tan valiosas como el programa escolar. Hay que adecuar la escuela a las demandas del mercado de trabajo. A los pobres hay que enseñarles oficios, educarlos para la vida y el trabajo. La función principal de la escuela es formar en valores. Lo importante es desarrollar la conciencia crítica. No hay nada que transmitir, porque el conocimiento rápidamente se vuelve obsoleto. La política no debe entrar en el aula.

5. Mitos sobre la autoridad, el orden, la disciplina y la violencia escolar
La escuela ya no es un templo del sabe. El maestro ya no tiene autoridad. Los
alumnos de hoy tienen demasiados derechos y pocos deberes. Ya no hay disciplina en las instituciones escolares. La escuela es como la cárcel, limita la espontaneidad y la libertad del niño. Hay demasiado autoritarismo en la escuela. Cada vez hay más violencia en las escuelas. Las escuelas públicas son las más violentas, especialmente las de sectores bajos. La escuela privada viene zafando. La crisis de autoridad de la escuela empieza en las familias.

6. Mitos sobre la escuela pública y privada
Las escuelas privadas son mejores que las públicas. Carece de importancia que crezca la inscripción a escuelas privadas. Cada escuela debería tomar sus propias decisiones sin interferencias del Estado

7. Mitos sobre la educación y la igualdad
La escuela es el mejor medio de ascenso social. La escuela debe premiar y castigar según el esfuerzo. Más acceso al sistema educativo siempre implica más igualdad. Masividad y calidad son dos términos irreconciliables.

8. Mitos sobre las soluciones mágicas para la educación
Todo se resuelve con educación, 183. Sigamos el ejemplo chileno. Para mejorar la educación hay que evaluarla. En la sociedad (y por lo tanto también en el sistema educativo) todo tiene que ser participativo. Las computadoras e internet deshacen lo que la escuela hace. La escuela educa, pero el enorme poder de los medios deshace sus logros. Con las nuevas tecnologías se resolverán los problemas de la educación.

9. Mitos sobre el presupuesto y el federalismo
O bien todo se resuelve en Pizzurno o bien la educación básica es competencia
exclusiva de las provincias. Existe un sistema integrado de educación en el ámbito nacional. La educación mejora si se invierte más. El gasto en educación es ineficiente.

10. Mitos sobre las universidades
Las universidades europeas son muy superiores a las argentinas. Hay que mejorar la posición argentina en los rankings internacionales. Los años sesenta fueron la época dorada de la universidad argentina La universidad por sí misma genera oportunidades de movilidad ascendente. A la universidad sólo accede una pequeña elite. El ingreso irrestricto a la universidad garantiza la igualdad de oportunidades. La autonomía de las universidades debe ser absoluta. Las universidades necesitan adecuarse a la evaluación y la demanda

Agenda para el futuro: cierre y aperturas

Referencias bibliográficas

Mitomanías argentinas. Cómo hablamos de nosotros mismos - Alejandro Grimson

Cuán profundamente argentino es insultar cotidianamente a la Argentina. Y sin embargo…, como dice una conocida canción, este rasgo de identidad tiene su contracara: la argentinidad al palo, “La calle más larga, el río más ancho, las minas más lindas del mundo... Que el Che, Gardel y Maradona son los number one, y argentinos ¡gracias a Dios! También Videla y el Mundial 78, Galtieri y ‘los estamos esperando’. ¿Yo?... ¡Argentino! Del éxtasis a la agonía oscila nuestro historial. Podemos ser lo mejor, o también lo peor, con la misma facilidad”.
En Mitomanías argentinas, Alejandro Grimson se atreve a un original ejercicio de introspección: ofrece una lista abierta de mitos y los revisa uno por uno para hacerlos “caer”, para que muestren lo que tienen de vulnerable, de falso, de argumento insostenible, de repetición machacona. ¿Es cierto que los argentinos descendemos de los barcos, así como los mexicanos descienden de los aztecas? ¿Son los paraguayos, peruanos o bolivianos los responsables del desempleo en la Argentina? ¿Fuimos la nación más europea de América Latina y una maldición nos arrojó al basurero de la periferia? ¿Brasil o Chile están en el camino correcto y la Argentina no deja de cometer errores?
No importa que los mitos sean de derecha o de izquierda, religiosos o laicos, patrioteros o extranjerizantes: son bombas de tiempo que hay que desactivar para que el rompecabezas argentino se organice sobre bases plurales y para que el debate público no quede encerrado en Mitolandia. Grimson nos convence de que tener una mirada más compleja y cabal de nosotros mismos es un primer paso para construir una sociedad mejor.

Acerca de la argentinidad
El colmo: decir por decir. Nota sobre los mitos.

Mitos patrioteros
La Argentina es un país europeo. La unidad nacional se basa en el territorio. La Argentina debería tener la extensión del Virreinato del Río de la Plata. Bolivia y Paraguay son países de indios. Brasil, país de negros, playas y carnaval. Uruguay es una provincia argentina. Allá, en América Latina.... La hermandad
latinoamericana. América Latina es Macondo. ¡Vamos ganando!. La argentinidad al palo.

Mitos decadentistas
Todo tiempo pasado fue mejor. La Argentina estaba predestinada a la grandeza; debería haber sido Canadá o Australia. Debemos seguir el modelo chileno. Mirá Brasil: ellos sí tienen políticas de Estado. Estamos condenados al desastre. Hay que refundar el país sobre nuevas bases. Los políticos argentinos deberían hacer un pacto de la Moncloa. "Qué país de mierda” y “La Argentina sólo tiene una salida: Ezeiza”. Argentina no puede desarrollarse debido a la idiosincrasia de los argentinos. El que no se enoja pierde.

Mitos de lo nazional
Lo nacional es nazional. Somos ciudadanos del mundo; debemos superar el parroquial amor por lo local. En el mundo global, las naciones están en proceso de desaparición.

Mitos racistas
En la Argentina no hay racismo (porque no hay negros). Un país “sin negros” donde la mitad es “cabecita negra”. Un país sin indios. La nueva inmigración
es boliviana y paraguaya. En la época de la Argentina integrada los inmigrantes se argentinizaban. Los argentinos descendemos de los barcos. Somos un
crisol de razas. La sangre determina la cultura.

Mitos de la unidad cultural de la Argentina
La Argentina tiene una madre patria: España. La Argentina es un país católico. El tango es la música nacional. Los argentinos somos un pueblo politizado. Mitos sobre la Capital versus el Interior Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires. Los porteños gobiernan el país. Hay dos Argentinas.

Mitos de la sociedad inocente
“Me afanaron”, o la fábula del “fueron ellos”. El corrupto es el otro. La sociedad argentina es una víctima inocente del Estado. El golpe y la dictadura fueron obra exclusiva de los militares.

Mitos sobre el Estado bobo
El Estado está en proceso de desaparición. El Estado no puede administrar empresas eficientemente. Lo privado funciona, lo público está descuidado. Tendríamos que imitar a los países a los que les va bien. Necesitamos reglas claras si queremos que las empresas prosperen.

Mitos sobre los impuestos
En este país, el único gil que paga los impuestos soy yo. Lo que pagamos de impuestos se lo lleva la corrupción. Que los impuestos los paguen los ricos. El teléfono es uno de los impuestos más caros.

Mitos sobre el peronismo
Perón fue un tirano. Sólo los peronistas entienden el peronismo. Asado con parquet. Marchan por un choripán. Los pobres votan por clientelismo. Toda crítica al Partido Justicialista o a un sindicato es gorila.

Mitos sobre los sindicatos y las luchas sociales
Ya no hay clases sociales ni modos de organización tradicional. Los pobres y los trabajadores hacen paros por cualquier cosa. Los sindicatos son el obstáculo para el desarrollo argentino. En democracia hay libertades políticas para todos.

Mitos del granero del mundo
El campo produce la mayor parte de la riqueza nacional. Los del campo la tienen asegurada. Con el crecimiento sostenido de la economía se resolverán los problemas sociales del país
.
Mitos sobre el poder de los medios
Los medios reflejan la realidad. Los medios construyen la realidad. Los medios no tienen influencia, los consumidores interpretan los mensajes como quieren. Las nuevas tecnologías democratizan la comunicación. Todos los medios tienen un signo político definido. La política sólo sucede en los medios.

Mitos del falso igualitarismo
Todos somos clase media. Todos los hombres nacen iguales. Los pobres y los ricos tienen igualdad de oportunidades. Todos somos el gran DT. Hay que
igualar hacia arriba.

Epílogo: Mitolandia
Agradecimientos
Lecturas para profundizar

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