sábado, 24 de mayo de 2014

Donna Tartt

El secreto
Cinco estudiantes universitarios, fascinados por un profesor carismático y esnob, ahondan en los misterios de la cultura griega antigua. Sin embargo, cegados por su propia arrogancia intelectual y moral, cometerán un crimen casi involuntario y, a continuación, se verán obligados a concebir y ejecutar un acto aún más terrible...

Un juego de niños
La acción comienza con un crimen: Robin, un niño de nueve años, es encontrado muerto, colgado de un árbol en el jardín de una finca de Mississippi, un suceso que destrozará la vida de la familia Cleve y que obsesionará a Harriet, su hemana menor, empeñada en averiguar quién mató al pequeño Robin.
A partir de este arranque, Donna Tartt logra mantenernos sin aliento hasta el final. La historia despega en forma de thriller y acaba convirtiéndose en el preciso y fértil retrato de una familia y de toda una época.
Tras la crónica de este misterioso crimen se intuye un complejo universo repleto de matices que conforman la metáfora de la propia existencia humana.

El jilguero
Si aquella mañana no hubiera llovido, si Theodore y su madre hubieran llevado un buen paraguas, si, si, si…quizá no hubieran buscado refugio de una tormenta en el museo Metropolitan de Nueva York. Allí estaban, contemplando una exposición de maestros de la época dorada del arte holandés, cuando de pronto estalló una bomba y Theodore se encontró de repente solo y rodeado de un montón de escombros.
Buscando la salida, el chico, que acaba de cumplir trece años, se topa con un visitante que estaba minutos antes contemplando la misma exposición acompañado de una chiquilla hermosa. El hombre muere delante de los ojos de Theodore, pero antes le entrega un anillo, pidiendo que lo devuelva a un tal Hobie, dueño de una tienda de antigüedades. Theo abandona el museo, llevando consigo el anillo y algo más...

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