jueves, 6 de febrero de 2014

Colección Libros del Monigote - Laura Devetach

Historia de Ratita
Un ratita, deseosa de conocer el mundo más allá de su cueva, emprende viaje y le pregunta sucesivamente al sol, al nubarrón y al viento, si quieren ser su novio. Ninguno de los mundos que le ofrecen es el suyo. Por fin, forma una familia junto a Ratón-ratón.

El garbanzo peligroso
Un garbanzo peligroso se cayó debajo de la cama. Despertó a la pulga, que despertó al gato... y así hasta que todos creyeron que se trataba de una bomba a punto de explotar. Fue tía Sidonia quien decidió cazar al garbanzo peligroso y enterrarlo bajo tierra. Y allí empezó a brotar y crecer llenando el patio de hojas y vainas llenas de redondos garbanzos con los que los chicos jugaban a las bolitas.

Cuento de la Polla
Una pollita salió a buscar qué había de nuevo, y fue, que sí, que no, por el camino de las margaritas. ¿Picó o no picó el grano de maíz redondo y sabroso?

Bumble y los marineros de papel
Chiquitos y livianos, el barquito de papel y sus marineros querían averiguar qué cosa era el mar. Anduvieron bastante hasta que la tortuga los llevó de paseo y los dejó sobre la arena blanca para que pudieran verlo con sus propios ojos.

Cuento del pantalón
Sidonia y Peteco se casan con la aprobación de la vaca, las gallinas, el gato, las palomas y demás amistades. Pero Peteco tenía un solo pantalón que siempre se rompía. Un día tuvo que salir con un pantalón de papel de diario, lo que le ocasionó un montón de divertidos contratiempos... Hasta que por fin se convenció de comprar otro.

Una fiesta misteriosa a la que va todo el mundo y requiere ir y venir, subir y bajar, traer y llevar. Necesita también una buena historia para contar, y otra vez a buscarla...

La historia de una viejita que vivía a orillas del río. Un día empezó a llover y a llover, y el río creció y creció amenazante... Pero como "todo cabe en un jarrito si se sabe acomodar", allí entraron todos los animales que huían de la inundación y pudieron llegar a la otra orilla

Un día, un zorro, que estaba hambriento, se comió una riquísima rosca de Pascuas con tres huevos pintados de adorno. No le cayeron nada bien, y menos aún el chiste que le hizo el conejo.

Cuento del grano de maíz
El gallo quiere hacerle un regalo de Año Nuevo a Sidonia. Nada mejor que un grano de maíz amarillo, que tenía guardado. Fue saltando a buscarlo, pero... ¿qué pasó con el grano de maíz? Por fin, la búsqueda del grano termina en una reunión de todos los amigos alrededor de una sopa humeante.

El hombrecito verde 
El cuento del hombrecito verde, del país verde, del planeta verde, que mientras leía su verde libro se encontró con una sorpresa

Cuento de plastilina
La plastilina se deja amasar y da muchas posibilidades para jugar con la imaginación, puede volverse un lazo que corta el aire a su paso, y aquí viene el Plastilinero Tenebroso cuyo poder es grandioso... Esa pasta manuable abre un mundo de fantasía.

No hay hora más misteriosa que la de la siesta, cuando los grandes duermen y el sol grita de calor. Margarita salió a explorar y encontró un agujero, perdido, redondo y enigmático...

Había una vez un caballo azul que tenía trencitas en la cola. Sobre el caballo había un... y sobre eso había un... y sobre eso un... Un cuento que juega con las palabras, para reír con sus ocurrencias desopilantes, deleitarse con el ritmo del lenguaje, y dejar volar la imaginación.

Un caracol y un dedal 
Un día el caracol Bú se aburrió de su casita, la dejó sobre una piedra y se fue a pasear muy suelto de cuerpo... Ese mismo día la tía Sidonia perdió su dedal en el jardín y se puso a buscarlo. Como no podía ser de otra manera, los dos caminos se encontraron y el resultado fue un cambio provechoso: Bú tuvo de nuevo su casita y Sidonia su dedal.

Todo cabe en un jarrito - Laura Devetach

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