martes, 18 de febrero de 2014

Ana María Machado

“Si el chico jamás ve a un adulto leyendo, no va a leer” - Página 12
Es una figura indiscutida de la literatura infantil, no sólo por haber ganado el Hans Christian Andersen, sino por la potencia de sus relatos, que atraviesan edades y se vuelven universales. “Se puede contar casi todo a los niños, depende del lenguaje”, sostiene.

Niña Bonita - Ana Maria Machado
Un conejo blanco, blanco, ha quedado prendado de una niña negra, negra, y quiere ponerse bonito y oscuro como ella. Cada vez que la ve, le pregunta: “Niña bonita, niña bonita, ¿cuál es tu secreto para ser tan negrita?”. Después de muchos experimentos y desilusiones, el conejo descubre el secreto.

¿Dónde está mi almohada?
Isabel tiene mucho sueño y se quiere ir a la cama, pero no encuentra su almohada. La busca por todas partes, ¿quién la tendrá? ¿Rapuncel o Cenicienta? ¿O quizá Caperucita? ¿Ayudará a encontrarla la lámpara de Aladino?

Día de lluvia
"¡Guillermo, ven! Han venido Isabel y Enrique a jugar contigo. Pero no podéis salir fuera. Va a llover." A ellos eso no les importó, porque sin salir de su casa vivieron las aventuras más divertidas y peligrosas que jamás puedas imaginar. ¿Cómo lo hicieron?...

Camilón, comilón
Camilón es un cerdito glotón y perezoso. Cuando tiene hambre siempre come en casa de algún animal amigo suyo o pide un poco de comida a los demás. A nadie le importa porque Camilón es muy querido por todos. Un día coge una cesta y empieza a pedir comida a todos los amigos que encuentra. Llena la cesta con una sandía que le da el perro Fiel, dos melones del burro Yoca, tres quesos y cuatro litros de leche de la vaca Mimosa, cinco mazorcas de maíz de la gallina Quica, seis plátanos del mono Simón, siete frascos de miel de la abeja Sum-Sum, ocho lechugas y nueve zanahorias del conejo Orejudo y diez avellanas de la ardilla. Cuando ve su cesta tan llena, piensa en sus amigos y decide organizar una gran merienda e invitar a todos.

Pimienta en la cabecita 
Este es un relato juguetón y divertido, que tiene mucho de trabalenguas. Una gallina cree, por error, que el mundo se va a acabar, y se lo dice al gallo, y éste al ganso y éste al perro, y así sigue la cadena del rumo

De carta en carta
Pepe y su abuelo se enfadan y deciden mandarse cartas a través de un "escribidor", pues ellos no saben escribir. Pepe acabará aprendiendo a leer y a escribir pues se comprometerá a ir todos los días a la escuela.

El domador de monstruos
A Sergio no le gustan nada los monstruos que aparecen cada noche en su habitación. ¡Son realmente horripilantes! pero un día encuentra la manera de acabar con ellos...

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