domingo, 5 de enero de 2014

Arturo Jauretche

Arturo Jauretche nace en Lincoln, provincia de Buenos Aires, el 13 de noviembre de 1901.
Se ha constituido, no sólo intelectual sino éticamente -porque también con actitudes se lo expresa- en uno de los mayores exégetas y exponentes del pensamiento nacional argentino. La importancia jauretcheana en este sentido puede advertirse ya desde sus primeros trabajos a comienzos de los años treinta con los que produce una verdadera revolución cultural al recoger, fundamentar y proyectar de la realidad circundante el discurso nacional y popular que opondrá al secularmente consagrado del colonialismo cultural que medraba subrepticiamente en la generalidad acrítica de la vida argentina.
La vida de Arturo Jauretche (1901-1974) aparece, desde su juventud hasta su muerte, como la de un tenaz luchador político que parte del irigoyenismo, pasa por FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina) desde 1935, desemboca en el peronismo y reaparece con renovado vigor a partir de la caída institucional del movimiento nacional en 1955. Pero el instrumento de su lucha, de su militancia sin desalientos, fue eminentemente intelectual. Las obras Manual de zoceras argentinas o El medio pelo en la sociedad argentina son la base de su pensamiento.
Fallece en Buenos Aires el 25 de mayo de 1974.

Manual de Zonceras Argentinas
¿Los argentinos somos zonzos...?. Las zonceras que voy a tratar consisten en principios introducidos en nuestra formación intelectual desde la más tierna infancia -y en dosis para adultos con la apariencia de axiomas, para impedimos pensar las cosas del país por la simple aplicación del buen sentido... A medida que usted vaya leyendo algunas, se irá sorprendiendo, como yo oportunamente, de haberlas oído, y hasta repetido, innumerables veces, sin reflexionar sobre ellas y, lo que es peor, pensando desde ellas. Basta detenerse un instante en su análisis para que la zoncera resulte obvia, pero ocurre que lo obvio pasa con frecuencia inadvertido, precisamente por serlo.

El medio pelo en la sociedad argentina (Apuntes para una sociología nacional)
Quizás uno de los libros de mayor resonancia en la extensa y profunda obra de exégesis nacional de Arturo Jauretche haya sido éste "El medio pelo en la sociedad argentina", en el que aborda decididamente aspectos sociales de la comunidad argentina, pero siempre a la amplia manera ensayística jauretcheana: dentro del inexcusable marco de referencia histórico, político y económico, es decir, cultural que le permite una mayor y más exacta consideración del tema, transgrediendo de propósito ¿como él mismo lo dice- los fríos y rigurosos parámetros de la metodología científica. Porque él no evalúa sólo racionalmente y con los índices estadísticos sino con la amplia riqueza interpretativa de la vida.
Le interesa así estudiar aquí un determinado tipo social: el del que se desvive por alcanzar una figuración superior sus posibilidades: "En principio decir que un individuo o un grupo es de medio pelo implica señalar una posición equívoca en la sociedad: la situación forzada de quien trata de aparentar un status superior al que en realidad posee. Con lo dicho está claro que la expresión tiene un valor históricamente variable según la composición de la sociedad donde se aplica".
Con lo que nos está diciendo, con sus expresiones cuajadas de futuro, que la condición mediopelense es una constante ética de la condición humana que podrá cambiar de aspecto según la requisitoria de los nuevos tiempos, pero tendrá siempre protagonistas en las diversas actividades y niveles sociales, mientras no describirá con riqueza de contenidos y de conclusiones, la ficción y la realidad del país de los argentinos, que es el gran tema social de toda la labor jauretcheana encaminada a descubrir los elementos determinantes de las aptitudes y actitudes de la humanidad que lo habita. Osvaldo Guglielmino

Pantalones cortos
Por supuesto que este libro es la autobiografía de la infancia de Arturo Jauretche y, al mismo tiempo, una magistral descripción de una época del país dada a través de personajes, situaciones y anécdotas pero todo ello con valor universal, respondiendo a aquella luminosa síntesis jauretcheana de `lo nacional es lo universal visto por nosotros `.También nos describe Jauretche el paisaje pampeano con magníficas pinturas poéticas que confirman esta magistral faceta de su genio de observador y expositor profundo y transparente de nuestra auténtica realidad. Los primeros escozores adolescentes se encuentran asimismo aquí, también ciscunstanciados pero con sus asombros y atributos universales. Aparecen junto a todo esto, y con total oportunidad, los engarces de esas primeras experiencias con las distorsiones culturales que sufre el país con lo que él llama después `colonización pedagógica`. Descubrimiento del país real cubierto por las `zonceras argentinas` que él nos enseña a sacarnos de encima y de adentro para ver la realidad y la verdad auténticas subyacentes.

Filo, Contrafilo y Punta
Filo, contrafilo y punta se presenta como la continuación natural de Prosa de hacha y tiza. Recoge artículos de periódicos y semanarios, publicados principalmente en Qué, Mayoría y Santo y Seña, aunque también se reproducen artículos de medios más pequeños como Tercera Fuerza, El Nacional, Relevo, El 45, Nuestro Pueblo y El príncipe ya que la prensa masiva no reflejaba la compleja realidad argentina.
En estos años Jauretche se manifiesta como un escritor que, utilizando un lenguaje popular, ofrece al lector un profundo análisis social y político del momento. Sus textos ostentan una fuerte denuncia a las situaciones que no apuntaran a la emancipación nacional (tanto política, como económica y cultural). Es en ese entonces que Arturo Jauretche se autodefine como nacional, al margen de cualquier denominación partidaria.

Política nacional y revisionismo histórico
Este trabajo fue construido con los apuntes de dos conferencias pronunciadas en la sede central del Instituto Juan Manuel de Rosas y en la filial 'Fuerte Federación', de Junín, provincia de Buenos Aires. Es muy frecuente oír impugnar el revisionismo, en razón de que discutir el pasado es abrir sin objeto viejas heridas. Podría contestarse a esta razón que nada hay más peligroso para la salud que el cierre en falso de las mismas, con el pus dentro. Pero no es cosa de contestar a una analogía con otra. Generalmente los que toman esa posición aparentemente ecléctica y con aire de 'perdono a tutti', dicen aceptar la revisión en principio pero le quitan la importancia porque 'lo que urge es lo de ahora'.
Precisamente me propongo demostrar que lo de 'ahora' no se puede resolver sin primero entender 'lo de antes'.
Quiero advertir también que en éste como en todos mis libros, el lector encontrará la reiteración de muchas cosas ya dichas en otros. Es que en todos ellos trato la misma cuestión, la nacional, pero en cada uno la encaro desde un punto de vista distinto, para componer un panorama total.
Precisamente una tesis debe resistir la prueba de variadas luces y enfoques para componer la imagen real.

La colonización pedagógica
La crisis del treinta desnuda nuestra independencia de Inglaterra y pone al descubierto las falencias de los cuadros gubernamentales que se habían sucedido hasta ese entonces al frente del país. Este proceso repercute en el radicalismo y produce, cuando en 1935 se levanta la abstención, la polarización de los grupos yrigoyenistas, uno de los cuales funda FORJA, con el objeto de profundizar el credo de Yrigoyen, pero ya en la búsqueda de las definiciones de que había carecido hasta ese momento, Arturo Jauretche (1900-1974) forma parte de ese grupo de hombres que iba a ser uno de los nexos fuertes entre los dos grandes movimientos de masas de la Argentina contemporánea: yrigoyenismo y peronismo.

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