jueves, 3 de octubre de 2013

Horacio Quiroga

imagenQuiroga, Horacio (1878-1937) 
Escritor uruguayo. Nació en Salto. Deportista y aficionado a las ciencias, funda la tertulia de Los tres mosqueteros y se inicia en las letras bajo el patrocinio de Leopoldo Lugones. Viaja a París en 1900 y hace una breve experiencia de la bohemia pobre. La mayor parte de su carrera transcurre en Argentina, donde llega a ser muy leído por sus cuentos publicados en revistas y recogidos en libro. Ejerce empleos consulares y la crítica de cine, y pasa largas temporadas en el medio rural de Misiones, en la frontera argentino-paraguayo-brasileña, ambiente del que tomará temas para sus narraciones. Su carrera se abre en la poesía, dentro del ámbito del modernismo, con Los arrecifes de coral (1901), obra sin mayor consecuencia. Una vida dramática, siempre cercana a la estrechez económica, matrimonios conflictivos, experiencias con el hachís y el cloroformo y el constante cerco del suicidio, alimentan su tarea cuentista, una de las más importantes de América. No le son ajenas las influencias de Rudyard Kipling, Joseph Conrad y, sobre todo, el magisterio de Edgar Allan Poe, por las atmósfera de alucinación, crimen, locura y estados delirantes que pueblan sus narraciones. A veces se remonta a escenas conjeturales de la vida prehistórica o mezcla, con extraña astucia, personajes humanos y animales que hablan, como en las fábulas clásicas, pero estableciendo una sutil frontera entre la vida natural y la civilización. Sus figuras de pioneros, de europeos abandonados en los confines de la selva, de cansados de la vida y de empresarios alocados, crean un mundo de intransferible personalidad, que no daña el habitual descuido de su redacción. 
Se suicidó en Buenos Aires en 1937

El hombre que nos enseñó a tener frío - Juan Forn
Para conocer más a Horacio Quiroga

Las Medias de los Flamencos (Ilustrado)


Cuentos de la selva
En los Cuentos de la Selva, hombres y animales conviven en igualdad de condiciones, como miembros de una misma sociedad. A veces se ayudan entre sí, como la tortuga que salva la vida del cazador o el hombre que salva a las rayas de los pescadores. Otras veces se alían ontra otros animales, como el loro pelado y su dueño. A veces los animales se alían contra el hombre, como los yacarés y el surubí. Pero en todos los casos, los hombres aparecen como una especie animal más, y a veces ni aparecen, como en la historia de la abeja haragana. En estas historias, para conseguir sus objetivos, el hombre debe persuadir a las demás especies y actuar en conjunto con ellas, no exterminarlas. Casi exactamente un siglo después de su aparición, estos cuentos no han envejecido. Al contrario, son incluso más actuales que entonces, porque bordan un tema que se ha vuelto crucial: la ecología
LA TORTUGA GIGANTE
LAS MEDIAS DE LOS FLAMENCOS
EL LORO PELADO
LA GUERRA DE LOS YACARÉS
LA GAMA CIEGA
HISTORIA DE DOS CACHORROS DE COATÍ Y DE DOS CACHORROS DE HOMBRE
EL PASO DEL YABEBIRÍ
LA ABEJA HARAGANA

Los cuentos de mis hijos
1 Perros de monte - 2 De caza - 3 El agutí y el ciervo - 4 El cuendú - 5 El tigre -
6 La serpiente de cascabel - 7 Anaconda - 8 El hombre sitiado por los tigres - 9 El diablo con un solo cuerno - 10 El diablito colorado

Cuentos de Amor, de locura y de muerte
Es claro que la biografía de un escritor termina por intervenir en su obra. En el caso de Quiroga, sus aprendizajes en la selva, las muertes truculentas, la tentación del suicidio y el desamparo de la paternidad pasan a su argumentos. Los cuentos de Quiroga, nos sugieren que amor y enfermedad, sensatez y demencia, pasión y remordimiento están a un simple paso. 

Cuentos 
Los cuentos de Horacio Quiroga, son piezas de sabia perfección artística y eficaz arquitectura. Como se sabe, del horror y la derrota del hombre ante un medio sobrehumano e implacable o ante las circunstancias sin control humano posible, surge el mejor entendimiento de esa criatura mediante la ternura y la compasión; de la experiencia personal de los abismos, brota la autenticidad humana convertida en acertada expresión literaria. Esos cuentos expresan lo que su autor llamó en algún momento “la vida intensa”.
Siguen estando cerca de la emoción primera, a pesar de que Quiroga prevenía acerca de la literatura de la primera emoción. De esta manera, cuentos de los años 1908, 1912, 1914, 1916 se ofrecen una y otra vez a la lectura, desde luego que como parte de la literatura latinoamericana, aunque, no menos, como parte de la historia del cuento universal. En el prólogo de esta edición, Emir Rodríguez Monegal establece las diversas etapas en las que se produjo la obra y las adversidades que debió enfrentar el autor cerca o lejos de su destierro en la provincia de Misiones. Particularmente, refiere cómo el trágico final de Quiroga se corresponde con su declive literario y con la arremetida de nuevas generaciones literarias que lo negaron. Al verlo en perspectiva histórica consigue que de los doscientos cuentos que escribiera Quiroga los cuarenta que se incluyen en este volumen, permitan mostrar el curso del escritor remontándose a la fecha de composición de los cuentos y no a la de publicación en libros. Se incluyen también, revisadas, la cronología y la bibliografía.

Para noche de insomnio
El crimen del otro
Los perseguidos
El almohadón de pluma
La insolación
El monte negro
Los cazadores de ratas
La gallina degollada
El perro rabioso
La miel silvestre
Una estación de amor
A la deriva
El alambre de púa
Los inmigrantes
Nuestro primer cigarro
Los pescadores de vigas
El solitario
Yaguaí
Los mensú
Una bofetada
La gama ciega
Un peón
Miss Dorothy Phillips, mi esposa
En la noche
Van-Houten
Juan Darién
El hombre muerto
Tacuara-Mansión
La cámara oscura
Anaconda
El techo de incienso
El desierto
Los destiladores de naranja
El Yaciyateré
El regreso de Anaconda
El vampiro
El hijo
Los precursores
La serpiente de cascabel
Las moscas (Réplica de “El hombre muerto”)

Una bofetada y otros cuentos 
EL ALMOHADÓN DE PLUMA
LA INSOLACIÓN
LOS CAZADORES DE RATAS
LA GALLINA DEGOLLADA
A LA DERIVA
EL ALAMBRE DE PÚA
LOS INMIGRANTES
NUESTRO PRIMER CIGARRO
YAGUAÍ
LOS MENSÚ
UNA BOFETADA
UN PEÓN
VANHOUTEN
EN LA NOCHE
EL HOMBRE MUERTO
TACUARAMANSIÓN
LA CÁMARA OSCURA
EL TECHO DE INCIENSO
EL DESIERTO
LOS DESTILADORES DE NARANJA
EL YACIYATERÉ
EL HIJO

Las medias de los flamencos - Horacio Quiroga

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