jueves, 5 de septiembre de 2013

Ana María Shua

La luna tiene cara, Ana María Shua
Poesía escrita por Ana María Shua e ilustrada por María Julia Tagliero.

Odio a la directora de mi Escuela, Ana María Shua
Poesía escrita por Ana María Shua e ilustrada por Stella Maris Santiago.

Odio y amo a mi hermanita, Ana María Shua
Poesía con mucho humor y amor, escrita por Ana María Shua e illustrada por Florencia Bini

Un loro un poco raro, Ana María Shua
Poesía escrita por Ana María Shua e ilustrada por Franco Guzzo.

Fiestita con animación, Ana María Shua



Para atrapar al ladrón - Ana María Shua

Mascotas inventadas - Ana María Shua
¿Alguna vez fuiste a un negocio de mascotas inventadas? Porque cualquiera puede tener un gato, un perro, una tortuga o un canario, pero no cualquiera se anima a cuidar a un pólter, una marmolia, un rebudillo o un montón de minimones. Si querés saber cómo son, abrí el libro con cuidado: no vaya a ser que se escape alguna.

El valiente y la bella. Cuentos de amor y aventura
En los cuentos de aventuras siempre hay un héroe y una bella muchacha. Un hombre valiente dispuesto a soportarlo todo y una heroína de la que se puede esperar cualquier cosa. Hay algunas jóvenes francamente malvadas, otras que solo se quedan sentadas en su trono hasta que llega el momento de casarse con el héroe. Pero también, en los cuentos de todos los pueblos y de todas las épocas, hay hermosas muchachas tan aventureras como los héroes, que comparten los riesgos y las emociones. Ana María Shua relata aquí cuentos populares, que pasaron de boca en boca, de generación en generación, historias que a alguien se le ocurrió anotarlas y que cada uno puede contar a su manera.

Como una buena madre
Aventuras de todo tipo: realistas, fantásticas, sexuales. Personajes de todo tipo: buenos, malos, más o menos. Puntos de vista de todo tipo: sensatos, insensatos, delirantes, desaforados. Diversidad temática y coherencia estílistica: las enseñanzas diarias y los reconocimientos súbitos, los intentos de acorralar al azar, los extraños desenlaces de la magia y la predestinación, el cuerpo y los cuerpos en los límites que imponen realidad y ficción, las ventajas y las desventajas de la diferencia, la terrible seriedad de los juegos de los niños. La simetría estética está al acecho, y los placeres nos sorprenden a cada paso. En este sentido, Como una buena madre no difiere de los libros anteriores de la autora y es, al mismo tiempo, un desafío y una conquista.
Los cuentos de Ana María Shua nos conducen al paraíso terrenal de la lectura, el pecado original consiste en despreciar alguno de los frutos que su imaginación nos convida.

La muerte como efecto secundario
Un hijo, su padre y una mujer infiel.
Una historia de amor y tragedia en un mundo posible, cercano y cruel, donde las ciudades están divididas en barrios tomados, barrios cerrados y tierra de nadie. El poder del estado es nulo, la violencia es permanente. Las cámaras de televisión están en todas partes, la vida y la muerte son, ante todo, un espectáculo. Los geriátricos -llamados “Casas de Recuperación”- ahora son obligatorios:un rentable negocio privado en una sociedad en la que no cualquiera llega a viejo.
El protagonista de esta novela, Ernesto Kollody, ha vivido la mayor parte de su vida a la sombra de un padre terrible. Viejo y enfermo, su padre es internado en una Casa de Recuperación, donde intentarán prolongar sin piedad su agonía. En respuesta a sus ruegis desesperados, Ernesto logra sacarlo de la Casa para ayudarlo a morir en paz. Pero ¿dónde está la famosa paz? ¿Será capaz de encontrarla ese padre feroz?
Ernesto relata esta historia en las cartas sin destino que le escribe a su ex amante, una mujer casada de la que sigue enamorado. La historia de su pasión clandestina se entrelaza con los acontecimientos del presente.

El libro de los recuerdos
El abuelo estaba flaco cuando cruzó el mar. Estaba flaco y era muy joven y todavía no era el abuelo cuando dejó Tomachevo para cruzar el mar. Combinación de recuerdos propios y ajenos. exploración de la vida de los inmigrantes judíos en la Argentina y. sobre todo. cálida narración tejida por los integrantes de una familia. El Libro de los Recuerdos navega entre el drama y la comicidad. El siempre delgado y elegante abuelo Gedalia. patriarca del clan. se embarca en Odessa con un pasaporte falso rumbo a una América idealizada. que pronto comenzará a ajarse. De las colonias entrerrianas a la confitería Richmnond de la calle Florida. de Irigoyen a la Juventud Peronista. las voces de los hermanos Rimetka resuenan con los vaivenes políticos y económicos nacionales.Narradora inclasificable. elogiada por su trabajo experimentado con el cuento y las tradiciones populares. Ana María Shua ha escrito una novela familiar que distorsiona y replica las historias de fracaso y ternura que modelaron el país. Sin pretensiones didácticas. el relato de tías y abuelas evoca el papel de las mujeres. los prejuicios nacionalistas. el imperio del machismo y la condición de extranjero.

Mascotas inventadas, Ana María Shua


No hay comentarios:

Publicar un comentario