domingo, 25 de agosto de 2013

Canciones para actos escolares

Canción con todos

Salgo a caminar
por la cintura cósmica del sur
piso en la región
más vegetal del tiempo y de la luz
siento al caminar
toda la piel de américa en mi piel
y anda en mi sangre un río
que libera en mi voz su caudal.

Sol de Alto Perú
rostro Bolivia, 
estaño y soledad 
un verde Brasil 
besa a mi Chile 
cobre y mineral 
subo desde el sur 
hacia la entraña América y total 
pura raíz de un grito
destinado a crecer y a estallar. 

Todas las voces, todas
todas las manos, todas
toda la sangre puede
ser canción en el viento. 

¡Canta conmigo, canta
hermano americano
libera tu esperanza
con un grito en la voz!



El sol del 25

Ya el sol del veinticinco
viene asomando...
Ya el sol del veinticinco
viene asomando...
Y su luz en el Plata
va reflejando...
y su luz en el Plata
va reflejando...

¡Oíd! Ya lo anuncia la voz del cañón.
Icemos al tope nuestro pabellón...

Y las campanas
mezclan sus alborotos
al de las dianas...

¡Viva la Patria!, se oye
y el clamoreo...
¡Viva la Patria!, se oye
y el clamoreo...
Y nos entra en la sangre
cierto hormigueo...
y nos entra en la sangre
cierto hormigueo...

Al pueblo, al gauchaje
hace el entusiasmo
temblar de coraje.

Y hasta parece
que la estatua 'e Belgrano
se estremeciese...

Al blanco y al celeste
de tu bandera...
contempla victoriosa la cordillera...
contempla victoriosa la cordillera...

... Pa' traerte laureles cruzaron los Andes
San Martín, Las Heras, Soler y otros grandes...
Y ya paisanos... ¡fueron libres los pueblos americanos!


Candombe para José

En un pueblo olvidado no se por qué
Y su danza de moreno lo hace mover
En el pueblo lo llamaban Negro José
Amigo Negro José.

Con amor candombea el Negro José
Tiene el color de la noche sobre la piel
Es muy feliz candombeando dichoso él
Amigo Negro José.

Perdoname si te digo Negro José
Eres diablo pero amigo Negro José
Tu futuro va conmigo Negro José
Yo te digo porque sé.

Con mucho amor las miradas cuando al bailar
Y el tamboril de sus ojos parece hablar
Y su camisa endiablada quiere saltar
Amigo Negro José.

No tienes ninguna pena al parecer
Pero las penas te sobran Negro José
Que tú en el baile las dejas yo se muy bien
Amigo Negro José.


Bandera de mi Nación (Cueca Patrótica)

I
El cielo le dio su azul,
el blanco la cordillera;
el sol sus rayos ardientes
que alumbran la Patria entera.
Tremoló sobre los Andes
allá en las cumbres nevadas,
flameó por Chile y Perú,
dejándolas libertadas.
Estribillo
Bandera de mi nación
son tus colores divinos
que basta mirar al cielo
para sentirse argentino.

II
Las bordaron las patricias,
cuyanas de mi Argentina,
flameó en las cumbres más altas
de las tierras mendocinas.
Belgrano, allá en las Barrancas
y en el río Juramento
creó la enseña gloriosa
copiándola al firmamento.
(Estribillo)



La Patria no se hizo sola

La Patria no se hizo sola,
la soñaron unos cuantos,
y la ganaron después,
unos hombres de a caballo.

Se despertó como libre,
un 25 de Mayo,
y luego en el Tucumán,
sin dueño nos declaramos.

La Patria no se hizo sola,
si quiere le voy contando:

La Patria tuvo pobreza,
y sus indios y sus gauchos,
tuvo yeguadas salvajes,
y campos sin alambrado.

Tuvo quién la defendiera,
peleando y montonereando,
y supo bien acriollar,
los gringos que la poblaron.

Le queda quién la defienda,
yo digo, es por si acaso.

La Patria no tiene precio,
no se compra ni se vende,
se lleva en el corazón,
como prenda para siempre.

Ella sabe pedir cuenta,
cuando levanta la frente,
que no la invoquen en vano,
los hombres, ni las mujeres.

La Patria no se halla sola,
aprenda, si le conviene.

San Martín

San Martín, sembrador de libertades, 
propulsor de nuestro gran Continente, 
defensor de santísimos ideales, 
ese fue nuestro máximo valiente. 

Se oye aún el tañir de las campanas 
que fundió Fray Luis Beltrán, el cuyano, 
demostrando lealtad a sus hermanos. 

Salió del Plumerillo 
y, ya en la inmensa Cordillera, 
cruzó los Paramillos 
por Uspallata y Picheuta: 
Cóndor de los cuyanos 
el ilustre americano. 

La sorpresa que fue Cancha Rayada, 
la libró valientemente Las Heras, 
quien luchó en los campos inmortales 
y salvó en Maipú nuestra bandera. 

San Martín, que tu nombre sea eterno 
como eternas son las nieves andinas; 
sos el gran protector de mi Argentina.



Querido José Francisco

Querido José Francisco
de la patria padre austero
con mi corazón de niño
¡cuanto te admiro y te quiero!.

Con tus bravos batallones
a los Andes los cruzaste
de sus pesadas cadenas
tres naciones liberaste.

Querido José Francisco
tu gloria no tiene fin;
protege nuestro destino
mi General San Martín.

Querido José Francisco
cordial y estoico en tu vida
cumpliendo bravas hazañas
con tu salud resentida.

Con grande renunciamiento
te fuiste a puertos lejanos,
por no sembrar la discordia
entre los americanos.

Querido José Francisco
tu gloria no tiene fin.
Protege nuestro destino,
mi General San Martín.



Los Sesenta Granaderos (Cueca)

Ante el Cris, ante el Cristo Redentor 
se arrodi, se arrodillaba un arriero 
y roga, y rogaba por las almas 
de los bra, de los bravos granaderos. 
Eran se, eran sesenta paisanos, 
los sesen, los sesenta granaderos; 
eran va, eran valientes cuyanos 
de cora, de corazones de acero. 
Quiero elevar mi canto 
como un lamento de tradición 
para los granaderos 
que defendieron nuestra nación. 
Pido para esas almas 
que la bendiga Nuestro Señor. 

II 
Nuestra Se, Nuestra Señora de Cuyo 
contempló la cruzada de los Andes 
y bendijo al General San Martín 
el más grande, el más grande entre los grandes. 
Cuna de, cuna de eternos laureles 
Con que se, con que se adorna mi patria, 
es Mendó, es Mendoza la guardiana 
por ser la, por ser la tierra más gaucha. 
Quiero elevar mi canto como un lamento 
de tradición para los granaderos 
que defendieron nuestra nación. 
Pido para esas almas 
que la bendiga Nuestro Señor.



José Correntino

En un caballito blanco,
mi abuelita me contó,
que un Santo cruzó los Andes
y tres pueblos libertó.

El Santo era correntino
y se llamaba José,
papá de una linda niña
que su Merceditas fue.

Cuando terminó la lucha
muy lejos se fue José,
para que la patria joven
supiera sola crecer.

Del brazo de Merceditas
José contemplaba el mar,
pensando volver un día
y en su tierra descansar.

estribillo

Suena el clarín, suena el tambor,
ésta es la historia que más me gustó,
la del valor y de la fe
de un correntino llamado José.




Vienen de lejos
caminos de tiza,
abriendo surcos este oficio labrador;
somos maestros,
y es nuestra honra,
ni son todas rosas, ni todo es desazón.

Que viva la escuela
que la escuela viva,
que sea sostén
trampolín a la vida;
una usina de ideas,
el lugar del asombro,
el punto de encuentro
de entrega y de amor.

Es cada día
una aventura
aprender a enseñar, enseñar a aprender
reconocernos
como necesarios
con derecho a crecer para hacer crecer.

Que viva la escuela, que la escuela viva...



Campana de Palo

Soy la maestra argentina
segunda madre y obrera
mis niños andan descalzos
mi escuela es una tapera
mis niños andan descalzos
mi escuela es una tapera

Soy la que forma destinos
del mar a la cordillera
donde no existe la tiza
y el libro es una quimera
donde no existe la tiza
y el libro es una quimera

Campana de palo
repica en la soledad
letras de pólvora y piedras
que el tiempo amontonará
pobrecita patria en flor
hasta aquí llegó mi amor

Soy la maestra argentina
la que está sola y espera
vivo zurciendo penurias
y consolando miserias
vivo zurciendo penurias
y consolando miserias

Soy la que enseña a sus hijos
a venerar la bandera
de este país generoso
del corazón para afuera
de este país generoso
del corazón para afuera

Campana de palo
repica en la soledad
letras de pólvora y piedras
que el tiempo amontonará
pobrecita patria en flor
hasta aquí llegó mi amor


Rosarito Vera, maestra

Bienhaiga! niña Rosario
todos los hijos que tiene,
¡millones de argentinitos
vestidos como de nieve!

Con manos sucias de tiza
siembras semillas de letras
y crecen abecedarios
en tu corazón maestra.

Yo sé los sueños que sueñas
Rosarito Vera, tu vocación,
pide una ronda de blancos delantales
frente al misterio del pizarrón.

Tu oficio, qué lindo oficio,
magia del pueblo en las aulas.
Milagro de alfarería
sonrisa de la mañana.

Palotes, sumas y restas
tus armas son, maestrita,
ganando mansas batallas,
ganándolas día a día.



Cinco siglos igual

Soledad sobre ruinas, sangre en el trigo rojo y amarillo,
manantial del veneno, escudo heridas,
cinco siglos igual.
Libertad sin galope, banderas rotas, soberbia y mentiras,
medallas de oro y plata contra esperanza,
cinco siglos igual.
En esta parte la tierra la historia se cayó,
como se caen las piedras
aun las que tocan el cielo
o están cerca del sol,
o están cerca del sol.

Desamor, desencuentro, perdón y olvido,
cuerpo con mineral, pueblos trabajadores, infancias pobres,
cinco siglos igual.
Lealtad sobre tumbas, piedra sagrada,
Dios no alcanzó a llorar, sueño largo del mal,
hijos de nadie,
cinco siglos Igual.

Muerte contra la vida, gloria de un pueblo desaparecido.
Es comienzo, es final, leyenda perdida cinco siglos igual.
En esta parte de la tierra la historia se cayo,
como se caen las piedras aun las que tocan el cielo
o están cerca del sol,
o están cerca del sol.
Es tinieblas con flores, revoluciones
y aunque muchos no están nunca
nadie pensó besarte los pies.
Cinco siglos igual.



Acuarela

En los mapas del cielo, el sol siempre es amarillo
y la lluvia o las nubes no pueden velar tanto brillo
ni los árboles nunca podrán ocultar el camino,
de la luz hacia el bosque profundo de nuestro destino.

Esa hierba tan verde, se ve como un manto lejano,
que no puede escapar, que se puede alcanzar, sólo con volar.

Siete mares he surcado, siete mares color azul,
yo soy nave, voy navegando, y mi vela eres tú...

Bajo el agua veo peces de colores,
van donde quieren, no los mandas tú...

Por el cielo, va cruzando, por el cielo color azul,
un avión que vuela alto, diez mil metros de altitud,
desde tierra lo saludan con las manos,
se va alejando, no se dónde va, no se dónde va...

Sobre un tramo de vía, cruzando un paisaje de ensueño,
en un tren que me lleva de nuevo a ser muy pequeño,
de una América a otra, tan sólo es cuestión de un segundo,
basta con desearlo y podrás recorrer todo el mundo...

Un muchacho que trepa, que trepa en lo alto de un muro,
si se siente seguro, verá su futuro con claridad...

Y el futuro, es una nave, que por el cielo volará,
a Saturno, después a Marte, nadie sabe dónde llegará,
si le ves venir, si te trae amores, no te los robes sin apurar.

Aprovecha, los mejores, que después no volverán.

La esperanza, jamás se pierde, los malos tiempos pasarán,
piensa que el futuro es una acuarela y tu vida un lienzo,
que colorear, que colorear...

En los mapas del cielo el sol siempre es amarillo
(tú lo pintarás)
y la lluvia o las nubes no pueden velar tanto brillo
(tú lo pintarás)
basta aún desearlo y podrá recorrer todo el mundo
(tú lo pintarás)

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