jueves, 1 de agosto de 2013

6 de agosto de 1945 - Hiroshima y Nagasaki

Fecha para no olvidar: 6 de agosto de 1945- Hiroshima y Nagasaki

Eduardo Galeano:
Un sol de fuego, violenta luz jamás vista en el mundo, se eleva lentamente, rompe el cielo y se derrumba.
Tres días después, otro sol de soles revienta sobre el Japón. Debajo quedan las cenizas de dos ciudades, un desierto de herrumbre, muchos miles de muertos y más miles de condenados a morir de a pedazos a lo largo de los años que vienen.

Estaba la guerra casi acabada, ya liquidados Hitler y Mussolini, cuando el presidente Harry Truman dio la orden de arrojar las bombas atómicas sobre las poblaciones civiles de Hiroshima y Nagasaki. En los Estados Unidos, un clamor nacional exigía la pronta aniquilación del Peligro Amarillo. Ya era hora de acabar de una buena vez con los humos imperiales de este arrogante país asiático jamás colonizado por nadie. Ni muertos son buenos, decía la prensa, estos monitos traicioneros.

Ahora no caben dudas. Hay un gran vencedor entre los vencedores. Los Estados Unidos emergen de la guerra mundial intactos y más poderosos que nunca. Actúan como si todo el planeta fuera su trofeo.

De Memoria del fuego (1986)


Mil grullas de Elsa Borneman
Japón, 1945. Naomi y Toshiro son dos pequeños enamorados cuya vida se ve atravesada por la historia: durante las vacaciones escolares, la bomba atómica estalla en Hiroshima dejando un hueco irreparable. Cuenta la leyenda, que a quien hace mil grullas de origami se le cumplirá un deseo.

Mil grullas de Elsa Borneman


Sadako y las Mil Grullas de Papel - Eleanor Coeer
Sadako Sasaki tiene tan solo doce años cuando muere.
Una terrible bomba atómica fue lanzada sobre su ciudad, Hiroshima, cuando ella contaba con dos años de edad. Diez años más tarde, enferma de leucemia como resultado de la radiación de aquella bomba, Sadako es valiente y tiene un gran espíritu a la hora de afrontar el futuro que ella sabe le espera.

La grulla de papel
El 6 de agosto de 1945, Estados Unidos arrojó la bomba atómica en Hiroshima, Japón con la esperanza de terminar la Segunda Guerra Mundial. En pocos minutos, más de 200.000 personas perecieron por causa de la explosión.
Sadako Sasaki sólo tenía dos años de vida cuando la bomba cayó en su ciudad. Era una niña feliz y energética y parecía que no le había afectado la explosión de la bomba, pero nueve años después se le detectó leucemia, una enfermedad causada por la irradiación de la bomba. Cuando estaba en el hospital una amiga suya le trajo una grulla de papel y le contó la historia de la grulla. Los japoneses creen que la grulla vive mil años. Si una persona enferma hace mil grullas de papel, los dioses le concederán su deseo de mejorarse. Las grullas le aumentaron la esperanza a Sadako y entonces se puso a hacer grullas de papel con mucho entusiasmo.
Sin embargo, lamentablemente ella falleció en octubre de 1955 después de haber hecho 644 grullas de papel. Los amigos y compañeros de Sadako continuaron su misión e hicieron el resto para completar las mil grullas.
Con la esperanza de que se pudiera evitar la guerra en el futuro, los niños juntaron dinero para construir un monumento a Sadako y a las grullas.
Ahora hay una estatua de una niña sosteniendo una grulla dorada en sus brazos abiertos en el Parque de la Paz en Hiroshima. Cada año gente de todo el mundo hace grullas de papel y las manda a Hiroshima. El 6 de agosto, Día de la Paz, los niños de la ciudad cuelgan las grullas en el monumento con la esperanza de transmitir este mensaje a todo el mundo:
”Este es nuestro llanto. Esta es nuestra oración. Paz en el mundo.”
Tú puedes hacer grullas de papel por la paz.

Sadako y las Mil Grullas de Papel
Sadako nació en Hiroshima y sólo tenía dos años cuando estalló la bomba atómica sobre su ciudad. Diez años más tarde le diagnosticaron leucemia—efecto de este desastre nuclear.
Una antigua leyenda japonesa contaba que a quien plegara mil grullas con un corazón puro, sin egoísmo, se le concedería un deseo. Sadako extendió su deseo de vivir a todos los niños afectados por la bomba. Ella puso su cuerpo y su alma y plegó grullas todos los días. La muerte se la llevó a los 12 años, antes de que pudiera completar las mil grullas

No hay comentarios:

Publicar un comentario