martes, 9 de julio de 2013

Mark Twain

Mark Twain - Biografía

Un yanqui en la Corte del Rey Arturo (Completo)
Con este viaje al pasado, Mark Twain no pretende hacer alardes científicos, «la transposición de épocas y cuerpos», es solo un pretexto para escribir un relato humorístico, empapado, como es habitual en él, de sátira social y política. Las instituciones monárquicas, eclésiásticas y caballerescas reciben un buen repaso; y los personajes, un tanto grotescos y caricaturizados, a la vez que nos divierten, nos sitúan frente a la desconfianza del autor ante ciertos valores morales tenidos entonces por inamovibles.

Las aventuras de Tom Sawyer (Completo)
«La mayoría de las aventuras que refiero en este libro son reflejo de la realidad, una o dos me han ocurrido a mí mismo, el resto son anécdotas de otros niños, compañeros míos de la escuela. Huck Finn ha existido, Tom Sawyer también, si bien no se trata de un solo individuo, es una combinación de las características de tres chiquillos amigos. Es pues un trabajo arquitectónico de orden compuesto.
Las raras supersticiones de las que doy fe prevalecían entre los niños y los esclavos del Oeste en la época de este relato.
A pesar de que destino este libro a pasatiempo de muchachos, espero que no lo despreciarán los hombres ni las mujeres, ya que en parte está compuesto con la idea de despertar recuerdos del pasado en los adultos y exponer cómo sentían, pensaban y hablaban, y en qué raras empresas se embarcaban». Mark Twain

Las aventuras de Huckleberry Finn (Completo)
Como un canto a la libertad en la naturaleza ante una civilización que se juzga opresora, más o menos es conocida la leyenda instaurada por Mark Twain en `Las Aventuras De Huckleberry Finn`. Huckleberry, antes de Lincoln, es el chico narrador sin omnisciencia, un reciente adolescente y que usa el lenguaje claro, directo e irreverente de Twain y sus colegas escritores del sur o suroeste estadounidense. Al empezar la novela, Huck se ha hecho rico mediante una peripecia narrada ya en el anterior `Las Aventuras De Tom Sawyer`, aunque debido a la edad de Huck, un juez dispone de su dinero.
Entretanto, adoptado el muchacho por una viuda, ante un padre maltratador y pobre que quiere su posesión legal porque se ha hecho rico, Huck recibe el llamado de la naturaleza y se escapa de ambos. No escapa, claro, al mundo de la civilización y de la ley convencional, algo que en verdad, por cuestión de edad y crianza, aún no había alcanzado a asimilar y que es lo que permite el nudo dramático de la novela. Su conciencia, en efecto, y en cierto sentido, puede decirse que no es una tabla rasa, aunque no por ello ésta deja de estar a medio escribir.
Se escapa en el Mississippi, pues, hacia la próxima amistad, hacia la ley natural. Éste, el viejo turbio, es un lugar de ensueño para Twain, que recrea su juventud fluvial, tanto de habitante como de marino, en aquella balsa donde escapan el protagonista y un negro fugitivo que Huckleberry encuentra en una isla y al que ya conocía: Jim, el amigo, el otro protagonista de la novela. Pero Jim ha debido hacer una confesión al encontrar a Huck, ya que él mismo había escapado, pero de la esclavitud. Su dueña pensaba venderlo al Sur profundo, el de las plantaciones donde las condiciones del esclavo eran todavía más duras. El lugar de la novela es esclavista, un negro escapado de su dueño es un desagradecido. Y el héroe, Huck, se escandaliza ante la confesión de Jim, pero calla y acepta, y juntos viajan en la balsa. El silencio es ya el acto de una conciencia que disiente con la sociedad. Y la balsa navega hacia los estados abolicionistas, pero como amenazada por las orillas, el mundo de la amistad se ve acechado por el mundo de los hombres, convencionalmente, sociales.
El río es idílico, y el agua morena fluye como fluyen las conversaciones de Jim y Huck. Mark Twain demuestra en ello toda su nostalgia, pero una nostalgia tal vez culpable. En efecto, se dan episodios donde la conciencia del narrador protagonista estalla de su latencia, ante la necesidad de denunciar a Jim. Es la mitad de su personalidad moral que quiere hacer el bien social, pero Huck es un marginado y las reglas no están del todo imbricadas en él. Ante ello, pues, la conciencia individual, por más confusa que sea, se alza contra las leyes sociales, que también pueden ser divinas o divinizadas por la iglesia (Mark Twain habla de ello en su Autobiografía). Huck se cree culpable por su silencio, y, en un momento de duda, acepta el infierno, pero no parece temerle, y acaso esa sea una indicación alusiva de que en verdad no cree en el infierno o que no cree en la ley de la sociedad, divinizada o no. Finalmente, las fuerzas de la sociedad de entonces, si bien liberan al esclavo, muestran no la justicia sino la gracia, no la ley sino el ilegítimo perdón de algo que después se comprobaría que no debía ser perdonado, sino abolido: la esclavitud.
Al final de la novela, se descubre que Jim ya era libre mediante un testamento de su dueña, que ya había muerto. En la novela, la conciencia, la conciencia emocional, se alzan ante la legalidad. Pero Huck, o el hombre individual, no pueden vencer esa legalidad. La guerra civil y sus millones de muertos, escriben con sangre la nueva ley que una parte de la conciencia de Huckleberry ya tenía.
La novela, enmarcada por los parajes fluviales, las puestas de sol, los amaneceres fugitivos, los troncos solitarios que se deslizan en el río, tan solitarios como la balsa que se desliza hacia el fracaso y la amistad, nos deja el gusto de que Huckleberry muestra una emoción que será convención, incluso gracias a la violencia de la guerra.

El príncipe y el mendigo (Completo)
El príncipe y el mendigo estaba pensado para un público infantil, y el propio Twain quiso probar la eficacia del manuscrito leyéndoselo a sus hijas. Y, en efecto, la historia del muchacho pobre que se convertía en rey, mientras el verdadero príncipe aprendía humildad y misericordia entre la gente miserable, podía haber sido una de las invenciones que Tom Sawyer contaba a sus amigos. Pero Mark Twain no quiso quedarse ahí. En esta obra pueden rastrearse algunas de las preocupaciones constantes del autor, tales como la superioridad de la democracia sobre los caducos regímenes antiguos, o su obsesión por el parecido y el desdoblamiento de personalidad.

El bobo Wilson (Completo)
Dos niños nacen el mismo día en la misma casa en una pequeña población del viejo Sur: Chambers, hijo de la esclava Roxy, y Tom, hijo del amo Driscoll. Los dos son en apariencia blancos y casi idénticos. Aterrada ante la perspectiva de ver a Chambers `vendido río abajo`, Roxy intercambia a los niños, convirtiendo al esclavo en amo y al amo en esclavo. A partir de este equívoco de identidades, Mark Twain pinta en El Bobo Wilson (1894) un cómico retrato de la comunidad fluvial de su infancia, delatando con afilada ironía los tropiezos y miserias de sus pintorescos personajes: el juez Driscoll, los gemelos italianos Luigi y Angelo Capello, el investigador Blake y, por supuesto, el Bobo Wilson.
Para sorpresa de propios y extraños, será la perspicacia de Wilson, su afición a coleccionar huellas digitales y su lógica deductiva las que descubrirán por fin el secreto de Roxy.
Lúcido y agudo testimonio de lo más cruel e inhóspito de la condición humana: la esclavitud.

Tom Sawyer detective (Completo)
Tras la azarosa liberación de Jim, Tom Sawyer se había quedado sin aventuras que contar: hasta el cartero del pueblo osaba desafiarlo. En esta historia se demuestra la capacidad de observación de Tom y la ironía paródica de Twain.

El robo del elefante blanco (Completo)
Cuando un funcionario del gobierno británico hace escala en Nueva York mientras lleva un magnífico elefante blanco como regalo del rey de Siam para la reina de Inglaterra, se ve repentinamente envuelto en una serie de alocadas situaciones en las que intervienen muchos ladrones y cientos de policías y periodistas.
Es una historia ideal para los apasionados del género policial donde la presencia de un detective perspicaz interviene en un rol fundamental.
La historia capturará desde el comienzo a los lectores despertando la intriga y la sospecha.

Un misterio una muerte y un matrimonio (Completo)
En esta obra, Twain nos cuenta una historia de enredos, misterios y asesinatos. En Deer Link, un pequeño pueblo situado en algun lugar de Estados Unidos, Mary, la hija del humilde granjero John Gray, se va a casar con Hugh Gregory, un apuesto y acaudalado joven. La alegría del padre es doble: su hija se va a casar con uno de los mejores partidos del pueblo, tendrá fortuna y además la boda irritará a su hermano David, con quien está peleado desde hace años y que odia a Hugh desde hace mucho tiempo por un antiguo pleito. Todo parece ir sobre ruedas hasta que el reverendo del pueblo informa a John de una gran noticia... David ha hecho testamento a favor de Mary, toda su fortuna será para ella, y la alegría inicial deviene en preocupación.

Cartas desde la Tierra (Completo)
Cartas desde la Tierra, el testamento antirreligioso de Mark Twain (1835 - 1910), fueron publicadas en 1962, mas de 50 años después de su muerte, debido a la férrea oposición de su hija Clara.
Es un libro divertido, dinámico e irónico. Contiene las cartas que Satanás desde su exilio en la tierra a donde fue desterrado por Dios, escribe a sus amigos en el cielo Miguel y Gabriel.
El libro plantea la cuestión de cómo puede el hombre creer en un dios absolutamente bondadoso y al mismo tiempo creerse hecho a su imagen y semejanza, mientras en la tierra se matan una y otra vez sin aprender de sus errores.

Diario de Adan y Eva (Completo)
Mark Twain presenta la historia del Jardín del Edén. He aquí los diarios de Adán, padre legendario, y Eva, madre de la raza humana. Las relaciones entre sexo femenino y masculino ¿han sido las mismas? Responde a esta pregunta presentándonos a Adán importunado por la curiosidad de su compañera que, con naturaleza inquisitiva, practicidad y sagaz modo de ver lo que le rodea, pone nombre a lugares, seres, y animales del jardín. Eva `descubre`, el fuego o humo y sentimientos como amor, dolor, y belleza de las cosas... También, el amor y atracción hacia su gandul y a veces tosco compañero que no tiene más remedio que llegar a una conclusión: `allí donde estaba ella, estaba el paraíso. Rememora el mito del paraíso o jardín del Edén utilizando humor, sarcasmo, inteligencia incisiva y sutiles toques de patetismo para mostrarnos las ancestrales debilidades y modos de ser de la naturaleza humana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario