domingo, 14 de julio de 2013

Guillermo Enrique Hudson

Guillermo Enrique Hudson nació y creció en el campo argentino, que recorrió en su juventud, observando detenidamente la naturaleza y a las aves en especial. Luego emigró a Inglaterra donde, sin abandonar su afición por la vida silvestre, emprendió una carrera literaria que lo colocó entre los mayores escritores de lengua inglesa de su tiempo. 
Hijo de padres norteamericanos, descendientes a su vez de ingleses, Hudson nació en Quilmes, Buenos Aires, en 1841. En las múltiples recorridas que hizo desde muy chico (primero, por los campos paternos, luego a caballo por la Provincia de Buenos Aires y finalmente por diversos lugares de la Argentina y el Uruguay) se interesó por sus habitantes, costumbres, historias, estado social, clima, topografía, vegetación y especies animales, sobre todo por las aves. En estos viajes de observación recogía muestras de diferentes especies animales y tomaba minuciosas notas que luego serían las bases de algunos de sus trabajos, todos ellos escritos en inglés. 
Tras haber analizado las costumbres de las aves patagónicas en el valle del Río Negro y de los churrinches y golondrinas en Buenos Aires, Hudson se ocupó de otras importantes especies ornitológicas y así nació su trabajo On the pipits of the Argentine Republic, uno de sus últimos trabajos realizados en Argentina. No están claros los motivos por los cuales en 1874, ya muertos sus padres, Hudson se embarcó hacia Inglaterra para no volver a su país natal. Pero la Argentina aparecerá en muchas de sus obras publicadas en Inglaterra. 
Considerado por algunos un precursor de la moderna ecología, Hudson ingresó en 1891 a la recién creada Sociedad Protectora de Pájaros, destinada a unificar los esfuerzos realizados anteriormente para combatir la matanza de garzas, aves del paraíso y otras especies, cuyo plumaje se utilizaba para adornar vestidos. 
Entre sus trabajos de orden científico pueden enumerarse: Argentine Ornithology, Aves Británicas y El naturalista en el Plata, etc. 
Su producción editorial se diversificó en los años siguientes y los temas científicos (naturalismo relativo a Argentina e Inglaterra) se alternarán con los autobiográficos, la ficción y los poemas, todo con gran éxito, colocándolo entre los mejores escritores de su tiempo. 
Hudson murió en 1922

Allá lejos y hace tiempo (Completo)
Evocación extrañable de la infancia del autor en la pampa argentina. Uno de los libros mas admirados de Hudson, que desgrana los recuerdos mágicos de su contacto directo con la naturaleza.
Publicado en idioma inglés en Londres, en el otoño de su larga vida, Allá lejos y hace tiempo es la evocación entrañable que William Henry Hudson (Guillermo Enrique Hudson) hace de su ya remota infancia en la pampa argentina. En un verdadero calidoscopio de imágenes, la pluma certera de Hudson desgrana los recuerdos mágicos de su contacto temprano y directo con la naturaleza. Por medio de la literatura, Hudson rescata así el paisaje espiritual de un pasado inhallable ya en la propia Argentina de aquel tiempo. Pero este libro bello y singular no debe verse como mero documento costumbrista, a la manera del testimonio de un viajero más, sino como la feliz realización de un escritor maduro y dotado, que recupera el precoz deslumbramiento del chico que fue ante el mundo, la vida y la muerte.

Marta Riquelme (Completo)
Guillermo E. Hudson cultivo la literatura en forma brillante, publicando páginas sobre la tierra argentina de un verisismo admirable y hermosos relatos en los cuales la emotividad adquiere relieves magistrales y en donde se entrelazan la aspereza del ambiente con la dulzura de la trama...

Mansiones Verdes (Completo)
De todas las obras de W. H. Hudson, ésta es la más misteriosa y también, si se quiere verlo así, la más reveladora de su escondida personalidad, que apenas deja aflorar en toda su obra, de patente observación y sorprendente belleza en la descripción de la naturaleza. Los argentinos consideramos a Hudson un gran escritor argentino, porque si bien sabemos de su origen y del medio sajón que fuera su hogar, a él se deben algunos de los escritos más "argentinos" de nuestra realidad natural, y a través de su escritura hemos hecho nuestros a los ombúes y los cardos que circundaban el lugar donde vivió, o los pájaros que puntualmente describió en la inenarrable belleza de sus aéreos cuerpos o en el carácter diverso y atrapante de sus sonidos.
En Mansiones verdes se trata de otro paisaje vegetal, la selva venezolana, y de otra gente, también de un compromiso-aventura del hasta aquí imperturbado Hudson, que se ve viajando aguas arriba del Orinoco, o deteniéndose en La Guayana, junto a indios que lo conducen hasta un cierto lugar donde supone hallar oro. Basta como escenario, lo demás es un viaje por esta América apenas desflorada por el blanco, que además le acerca a Rima, con quien un tierno romance sin palabras tiene el desenlace revelador de la utopía reencontrada y la genuina liberación de la culpa, que quizá siempre estuvo presente en su ojo descubridor de la naturaleza hollada por el europeo-colonizador. Un universo distinto, atrapante, bello, de suspensa y maravilla, que nos estará dando un escenario que sólo el más cuidado realismo mágico último ha vuelto a plasmar. Un gran escritor en su trabajo más americano y su reflexión más profunda sobre la espiritualidad del amor.

La tierra purpúrea (Completo)
Una suma de estampas de una viveza difícil de igualar, narra el progresivo acriollarse de un joven inglés en la Banda Oriental, el actual Uruguay, hacia mediados del siglo XIX. De ella escribió Borges que “es de los muy pocos libros felices que hay en la tierra” y que su fórmula es tan antigua que se remontaba a la Odisea: la del “héroe que se echa a andar y le salen al paso sus aventuras”

La confesión de Pelino Viera (Completo)
Pelino Viera es declarado culpable de asesinar a su esposa. Su confesión implica absurdamente brujería pero, irónicamente, sus razones son comprensibles.

El ombú  (Completo)
Es una historia que se respira a los pies de un árbol y que es la tragedia de los hombres arrastrados por la pasión del dominio, la violencia de la frontera o los oscuros mandatos de venganza en tiempos de Rosas.

El niño diablo (Completo)
Este muchacho posee facultades insólitas, adquiridas en su vida de cautivo en las tolderías de los indios, y eso es todo. Posee no una magia de adivinos o hechiceros, sino hábitos y formas de ser y de vivir de otra realidad más primaria en que las notas que la expresan componen un juego muy distinto que el del hombre civilizado.

La Edad de Cristal (Completo)
"La riqueza terrenal puede llegar sólo de una manera y el fin de las pasiones y las luchas es el comienzo de la decadencia"

Una cierva en el Parque de Richmond (Completo)
Es una obra de gran importancia, altamente interesante y demostrativa del espíritu investigador de Hudson, de su conocimiento de la naturaleza, de su exquisita sensibilidad y de su memoria privilegiada. Para los argentinos tiene el particular recuerdo de la vida pampeana del escritor y sus observaciones hechas en plena llanura en tiempos ya lejanos. Se percibe la nostalgia por la Argentina, expresada muchas veces y muy especialmente al evocar el árbol del Paraíso, cuyo recuerdo le daba la sensación de encontrarse bajo su sombra y sentir la fragancia de sus flores. `Entonces, dice, me doy cuenta de que soy un desterrado en esta tierra extranjera` (…) Puede apreciarse claramente, el amor que sentía Hudson por lo bello de la Naturaleza. Pero indudablemente hay que convenir que él sabía encontrar la belleza que a la generalidad de la gente escapa. Al mismo tiempo se advierte su preocupación por la desaparición de esas bellezas que, como él mismo expresara en diversas oportunidades al considerar lo que significa para el mundo la pérdida de pájaros y de otras de las perfectas obras de la Naturaleza, son eslabones de una cadena y ramas del árbol de la vida que tiene sus raíces en un pasado incalculablemente remoto. Y he aquí que Hudson se pregunta si la posteridad se conformará con nuestras monografías y con los huesos y las plumas de los museos, y si esa posteridad no sentirá un odio profundo por nosotros y por nuestra época, esta época iluminada, científica y humanitaria –cuyo lema parece ser: `Destruyamos todas las cosas nobles y hermosas, porque mañana moriremos`. Prólogo de Fernando Pozzo

Un niño perdido (Completo)
Un libro encantador que Hudson ambienta en la geografía primitiva de la provincia de Buenos Aires. Escrito hace cien años y traducido en distintas versiones hoy mantiene absoluta vigencia. Ideal para niños y adolescentes...

Un naturalista en El Plata (Completo)
Nos abre una ventana sobre temas que creemos conocer bien: los animales y los paisajes de las llanuras pampeanas. Son imágenes y reflexiones ambientadas en los pagos de Chascomús, ciento cincuenta años atrás. A través de ellas, Hudson nos abre el acceso a una realidad más rica, más pura, reconocible pero nueva, en la que transitan pumas y vizcachas, zorrinos y liebres patagónicas, mosquitos y arañas y, sobre todo, esos libres y hermosísimos seres alados que en multitudinarias bandadas recorren los cielos de la pampa.

Aves Pamperas (Completo)

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