domingo, 7 de julio de 2013

Alessandro Baricco

imagenAlessandro Baricco (Italia, 1958) 
Novelista, dramaturgo y periodista italiano nacido en Turín. Licenciado en Filosofía, ha dirigido un programa de libros y ha fundado una escuela de técnicas de escritura, llamada Holden (como homenaje a Salinger). Escritor alejado del circo mediático, apenas concede entrevistas, su carácter huidizo es proporcional a su nivel de exigencia literaria. Baricco se convirtió en un fenómeno literario mundial con la publicación de su novela Seda (1996), una nostálgica búsqueda de sentimientos que nunca se nombran. Seda es la historia de Hervé Joncour, lacónico y sombrío personaje que recorre el mundo en busca de un exótico cargamento. Hasta que un día regresa con una carga aún más delicada, la de unos ojos perfectamente mudos que se cruzan con los suyos. Sutilísima mezcla de historia y fábula, relato delicado sobre el amor, de un erotismo contenido, Seda es un tejido de silencios, de gestos casi simbólicos, que recubren, angélicamente, una pasión volcánica. Traducida a diecisiete idiomas y con más de 700.000 ejemplares vendidos, esta novela significó su consagración internacional.

Seda
Seda es una bellísima historia de amor, disfrazada de libro de viajes. Hervé Joncour, el viajero, no es el verdadero protagonista, por que ésta es la historia de tres mujeres que manifiestan su amor en un gesto, que se convierte en metáfora de cada una de sus vidas. Ambientada en el siglo XIX, narra la historia de un francés llamado Hervé Joncour, que viaja repetidamente a Japón, en aquel momento aislado de occidente, para adquirir huevos de gusanos de seda con el fin de surtir a la industria de Lavilledieu, su pueblo, de ese tejido. La novela destaca por su laconismo y sutileza. Lenguaje breve, conciso, sugerente, casi a la manera de una antigua fábula oriental.


Homero, Iliada
La lliada de Homero sigue cantando desde el fondo de los siglos. Canta cincuenta y un días del último año de una guerra que llevará, una década después, a la conquista y la destrucción de la ciudad de Troya.
Canta a los dioses, hombres y héroes, memorables por su ira y por su ambición, por su audacia y por su astucia, por su venganza y su piedad, dentro de los limites de un campo de batalla eterno. Guiado por la idea de adaptar el texto para una lectura pública. Alessandro Baricco relee y rescribe la lliada de Homero, como si tuviéramos que devolver a Homero allí mismo, a la lliada. para contemplar uno de los más majestuosos paisajes de nuestro destino. Trabajando a partir de la traducción de María Grazia Ciani. construye con el material original un conceríato de veintiuna voces (la última es la de Demodoco, un aedo que, tras la estela de la Odisea y de otras fuentes, narra el final de Troya): los personajes homéricos son llamados a escena -dejando a los dioses en el fondo- para relatar, con una voz cercanísima a nosotros, su historia de pasiones y de sangre, su gran guerra, su gran aventura.

Sin sangre
Manuel Roca y sus dos hijos viven en una vieja granja aislada. Un día, un Mercedes con cuatro hombres dentro sube por el camino que lleva a la casa. Algo tan terrible como indescriptible está a punto de suceder, algo que cambiará la vida de todos de manera irremediable, sobre todo la vida de la pequeña Nina. Una historia que hurga en las profundidades del alma humana.
Los protagonistas son víctimas de una guerra infinita que despierta las pasiones y los instintos más escondidos. La espiral de odio que engulle a los personajes sólo parece disolverse gracias a la decisión de Nina, quien sabrá dar sentido y futuro al dolor mayor...

City
Narra la historia de un niño superdotado que vive solo y que contrata a una niñera muy especial, historia que se entremezcla con un maravilloso western y con la radicación de un boxeador. Los diálogos, aparte de divertidos, son realmente delirantes, y las tramas, íntimamente vinculadas, dan lugar a una obra totalmente imprescindible. Vuelven los personajes locos y fabulosos del mejor Alessandro (un viejo que asiste a partidos de barrios y es capaz de analizar la sanción a cualquier jugada, aunque sea con un rayo de por medio).

Tierras de cristal
Quinnipak. Una imaginaria ciudad vagamente situada en la Europa decimonónica, que pudiera ser símbolo de los ideales y los límites de la burguesía, entre el progreso colectivo y las pasiones personales. En ella convive una galería de extraordinarios personajes con el infinito como único horizonte, empeñados en construir castillos en el aire que irán desmoronándose hasta dejar un poso de tristeza o de rabia: el señor Rail, fabricante de cristal, cuyo sueño es poseer un ferrocarril sólo para sentir el vértigo de la velocidad. Su esposa, Jun, cuya belleza inspiró a Dios «la extravagante idea de pecado». Pekisch, inventor de artilugios imposibles, en busca de una nota musical inexistente. Su compañero de fatigas, Pehnt, un chiquillo que lleva encima su destino, en forma de chaqueta holgada. La viuda Abegg, quien, ante la imposibilidad de vivir el futuro deseado, recuerda un pasado ficticio. H. Horeau, arquitecto, cuyo proyecto de un edificio construido sólo de cristal descubrirá el carácter inflamable de éste. Mormy, el niño bastardo capaz de detener el tiempo en su mirada...

Esta historia
Ultimo Parri tiene cinco años la primera vez que ve un automóvil, diecinueve cuando combate en la batalla de Caporetto (uno de los episodios más sangrientos de la Primera Guerra Mundial), y veinticinco cuando conoce al gran amor de su vida (Elizaveta, una joven aristócrata rusa venida a menos tras la revolución bolchevique y con la que malvivirá vendiendo pianos). No será hasta años más tarde, sin embargo, que Ultimo logrará llevar a cabo su sueño. Esta historia es la historia de su vida.
La gente vive años y años pero, en realidad, únicamente durante un tiempo vive de verdad, y es cuando consigue hacer aquello para lo que nació. El hombre que no conoce o no cumple su destino es que lo está esperando o recordando. Ultimo se pasará toda la vida intentando llevar a cabo su ambicioso proyecto personal, una genial tentativa de resumir y poseer el espacio: « Voy a construir una carretera, dijo. En algún lugar, no sé, pero la construiré. Una carretera como nadie se la haya imaginado nunca. Una carretera que acaba donde empieza... y, ¿sabe qué le digo?, la haré lo suficientemente larga como para que quepa toda mi vida, curva tras curva, todo lo que mis ojos han visto y no han olvidado.» Diseñar y construir algo que todavía no existe, una pista de carreras perfecta con la que intentar poner orden en el caos del mundo, éste es el destino al que está ligado Ultimo Parri, un individuo solitario en constante búsqueda de sí mismo, así como de un amor imposible, surgido a destiempo y que atraviesa el siglo.

Novecento
El mejor pianista del mundo no ha bajado nunca del barco en el que fue encontrado, sobre el piano dentro de una caja de cartón. Ésa es la extraordinaria premisa de esta extraordinaria novela de Alessandro Baricco.
A bordo del trasatlántico Virginian, que hace la ruta entre Europa y América, recién estrenado el siglo XX, aparece sobre el piano de cola del salón de baile de primera clase una caja de cartón con un niño de pocos días en su interior. No es la primera vez que ocurre, pero esta vez quien la encuentra es uno de los maquinistas del barco, Dany Boodman, quien al leer la tarjeta que acompaña a la caja, donde pone T.D. Limone, comprende que T. D. significa, ni más ni menos que Thanks Danny, así que se hace cargo del niño, al que pondrá su nombre, añadiéndole como homenaje el nombre del año que inaugura el nuevo siglo. El niño se llamará así Dany Boodman T. D. Lemon Novecento y se convertirá en el más grande pianista de todos los tiempos, capaz de crear, sin necesidad de partitura, las notas más increíbles y las melodías más asombrosas, que sólo existen por el breve espacio en el que él las ejecuta al piano. Son piezas asombrosas, que nadie sabe muy bien como definir y, si no sabes lo que es, entonces es Jazz

El alma de Hegel y las vacas de Wisconsin
Según Hegel, la música «debe elevar el alma por encima de sí misma, crear una región donde, libre de toda ansiedad, pueda refugiarse sin obstáculos en el puro sentimiento de sí misma». Sin embargo, los investigadores de la Universidad de Wisconsin poseen una idea diferente de la función que debe cumplir la música: han descubierto que la producción de leche en las vacas que escuchan música sinfónica aumenta un 7,5%.
En este provocador ensayo, irónico y, al mismo tiempo, dotado de rigor científico, Alessandro Baricco -novelista, ensayista y crítico musical- explora el universo de la música, de Beethoven a Sting, con el fin de rastrear todos aquellos indicios que le ayuden a reencontrar la significación de la música en la sociedad actual. Para ello polemiza con la rigidez formalista de las vanguardias y sus investigaciones lingüísticas, pero también con el mercado de los grandes éxitos musicales.

Emaús
El Santo, Luca, Bobby y el narrador son cuatro adolescentes que viven en un espacio y un tiempo indeterminados pero que remiten vagamente a una ciudad del norte de Italia en los años setenta. Pertenecen a la clase media y, sobre todo, son profundamente católicos. La aparición de Andre, una chica que procede de un mundon muy distinto (de clase alta y costumbres liberales), va a actuar como catalizador de una crisis que supondrá el derrumbe de todas sus certezas. Hasta entonces, han sido jóvenes llenos de grandes palabras (amor, deseo, dolor, muerte...) cuyo auténtico significado, en el fondo, desconocen. Ingenuamente, creen ser incapaces de vivir la tragedia, familiarizados como están con el drama doméstico menor. Igual que en la historia de Emaús relatada en el Evangelio de Lucas, en la que se cuenta cómo Cristo, ya resucitado, se apareció a dos de sus discípulos y que no supieron reconocerlo hasta que fue demasiado tarde, los cuatro jóvenes protagonistas se enfrentan a la realidad sin saber ver ni reconocer todos sus matices y contradicciones, aferrados a una fe monolítica y, hasta cierto punto, heroica. Como en Seda o Sin sangre, Baricco vuelve a demostrar su maestría con una novela corta que es, al mismo tiempo, apólogo moral y novela de formación, escrita con ese inconfundible estilo que sugiere y muestra, con palabras y silencios, luces y sombras (como en el célebre cuadro de Caravaggio que representa el mencionado episodio evangélico), la tensión imposible entre la vida y las convicciones juveniles.

Los Bárbaros: ensayo sobre la mutación
Un ensayo que no dejará a nadie indiferente: nos obliga a cuestionarnos qué lugar ocupamos en esa mutación.

Océano mar
Hace muchos años, en medio de algún océano, una fragata de la marina francesa naufragó. 147 hombres intentaron salvarse subiendo a una enorme balsa y confiándose al mar. Un horror que duró días y días. Un formidable escenario en el que se mostraron la peor de las crueldades y la más dulce de las piedades.
Hace muchos años, a orillas de algún océano, llegó un hombre. Lo había llevado hasta allí una promesa. La posada donde se paró se llamaba Almayer. Siete habitaciones. Extraños niños, un pintor, una mujer bellísima, un profesor con un extraño nombre, un hombre misterioso, una muchacha que no quería morir, un cura cómico. Todos estaban allí buscando algo, en equilibrio sobre el océano.
Hace muchos años, estos y otros destinos encontraron el mar y volvieron marcados. Este libro explica el porqué, y escuchándoles se oye la voz del mar.

Mr Gwyn
Jasper Gwyn es un escritor. Vive en Londres y, verosímilmente, es un hombre que ama la vida. De repente, tiene ganas de parar. Tal vez de parar de escribir, aunque la suya no es la crisis que aflige a los escritores sin inspiración. Jasper Gwyn parece querer cambiar de perspectiva, llegar hasta el meollo de cierta magia. Le sirve de apoyo, de cómplice, de asistente, unamuchacha que va recogiendo, con rabiosa devoción, lo que progresivamente va siendo el misterio de Mr Gwyn.
Alessandro Baricco entra en las simetrías secretas de este misterio con el paso seguro y resuelto de quien conoce y ama los senderos que recorre. Mueve dos formidables personajes que hacia la mitad de la novela se pasan el testigo, y si a Mr Gwyn le toca barajar las cartas del misterio, la muchacha tiene la tarea de recomponer la secuencia para llegar a una audaz y luminosa evidencia.

Tres veces al amanecer
En una de las páginas de Mr Gwyn, se aludía a cierta obra titulada Tres veces al amanecer, atribuida a un apócrifo autor angloindio, Akash Narayan. El afamado autor de Seda ha querido ofrecernos ahora esa obra, una secuela autónoma e independiente por completo (casi un mero pretexto, el punto de partida), un complejo mecanismo narrativo que hará las delicias del lector.
Dos desconocidos, un hombre y una mujer, se encuentran tres veces en el vestíbulo de un hotel, poco antes del amanecer. Cada encuentro es único, y primero, y último: aunque se trate de los mismos personajes, sus destinos se cruzan en tres momentos distintos de sus vidas. Son dos adultos, primero, luego, un anciano portero de noche y una adolescente, finalmente, un chico y una policía ya madura, según una lógica temporal que no es la que se manifiesta en nuestra rígida realidad, sino que sólo resulta viable en la privilegiada mecánica de la ficción. Cada encuentro exigirá de ellos una elección cuyas repercusiones conformarán el resto de sus vidas.

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