lunes, 18 de junio de 2012

Pueblos Originarios: Chorote

Chorote
En una reflexión sobre la vida en el monte y en la ciudad, un integrante de la comunidad chorote denuncia la lógica apropiadora del criollo y reclama las tierras para sus pobladores originarios



Un brujo es capaz de sanar, pero también de provocar daño, porque un espíritu enojado puede ser codicioso. Un anciano chorote narra los secretos que encierran las tradiciones de su pueblo y que se encuentran inscriptos en su lengua


Altín Bravo evoca las guerras entre los chorote y sus vecinos wichí hasta que los ancianos reunidos decidieron buscar la paz. Otros miembros de la comunidad hablan sobre la Guerra del Chaco y las migraciones que ocasionó, y cuentan cómo esperan hoy los títulos de propiedad de las tierras que habitan


Roberto Sarmiento transmite la sabiduría ancestral de su pueblo. La cosmovisión chorote nos invita a pensar que vivimos de prestado en la tierra y que todo lo que vive tiene su sombra o alma. El aiewuj, o brujo, es aquel que está en contacto con este mundo de sombras.


Un miembro de la comunidad describe el proceso de evangelización de los chorote, con la descalificación de las creencias originarias y la amenaza del infierno como factores característicos. Su voz reclama libertad para ejercer las costumbres de su pueblo.


La violencia y el destrozo del monte ocasionados por la Guerra del Chaco alteran el modo de vida de este pueblo. Como consecuencia, los chorote montaraces y los chorote del Pilcomayo son presionados a desplazarse hacia el territorio de lo que será la Misión La Paz.


Imágenes






No hay comentarios:

Publicar un comentario